CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

¿Y se atreven a llamarnos generación X? (Parte II)

¿Lo dije o lo pensé?

Nery Anaya Monroy

@NeryAnaya

Con los noventa nació mi hermano Emilio, el menor de todos, y las cosas en mi casa no fueron bien. Pavel, mi hermano pequeño tenía apenas un añito de edad y unos meses cuando nació el otro y esos nos trajo una situación difícil en casa, pues además mi mamá nos sacó adelante a los cuatro, con el sueldo de mesera que tenía. 

Mientras tanto, en el mundo en la vida, los 90 marcaba el preámbulo de un nuevo siglo, y todo lo que con ello se vislumbraba. La década previa a los 2000, estuvo llena de expectativa, de miedo, de suposiciones, de predicciones y de paranoia global, la ciencia avanzaba increíblemente rápido y con ello también, muchas de las consecuencias negativas de sus avances y experimentos. 

La muerte de Freddy Mercury nos enseño varias cosas a los niños de la época, lo más importante fue comprender lo que era una persona gay. Y lo realmente triste, saber de una enfermedad que se transmitía por tener relaciones sexuales. Recuerdo que unos años más adelante llegué a pensar que el VIH era un “castigo divino” por la promiscuidad del ser humano –cabe decir que yo era un poco mocha y todavía profesaba el catolicismo– y no lo veía desde el modo homofóbico, aunque se decía que era una enfermedad de los homosexuales, sino que realmente creía que la humanidad estaba perdida y ese era un castigo para ya no reproducirnos. ¿Quién diría que hoy hay un virus que nos impide siquiera tocarnos?

Luego vino una “devaluación disfrazada” o al menos así recuerdo que mi madre se expresó respecto a la que le sucedió a nuestra moneda, cuando mil pesos mexicanos pasaron a ser 1N$ (un nuevo peso). 

A mediados de los 90 llegó el boom de la computadora, el internet y el celular y con ello llegaba a su fin la era de la información, para darle paso a la era de la comunicación. Y no sólo se rompió el equilibrio entre el individuo y la masa, sino que todos y cada uno de nuestros hábitos fueron cambiando y la humanidad, por fin, tuvo acceso y derecho a comunicación mundial, pero también nos trajo toda la información, buena y mala de todas las latitudes.

Y aunque sé que de esto se habla mucho, yo no puedo evitar querer saber si ¿para todos mis contemporáneos fue igual de aterrador encontrarse por primera vez sentado frente a una computadora? Para las generaciones desde los Z, viven a través de una pantalla y lo ven muy normal. Pero nosotros, los X, vivimos el aterrador momento de sentarnos frente a ellas por primera vez como frente a un bicho raro. Sí, suena chistoso, pero fue un aparato con el que aprendimos a convivir y que poco a poco se fue integrando a nuestras vidas. 

Lo mismo sucedió con el celular, muchas de las cosas que vimos en la película Volver al Futuro hoy son una realidad. La pandemia aceleró el futuro, quizá ésta sea la primera de muchas Navidades en las que las familias festejaron a través de una pantalla. ¿Quién lo diría?

La lista es larga: el levantamiento del Movimiento Zapatista de Liberación Nacional, ataques terroristas en Estados Unidos, escándalos mundiales televisados, a los cuales se tuvo acceso de manera inmediata gracias al internet, como la muerte de Lady Di y el juicio de Bill Clinton, entre muchos otros. 

Si quisiera recordar todo lo ocurrido en mis 42 años de vida debería dedicar mi columna entera y por siempre a hacer este recuento de la historia mundial y ¿cómo la Generación X marca el fin y principio de una era? Con los años, el encierro y el fin del 2020, el más caótico de lo que val nuevo siglo, uno no puede evitar ponerse melancólico y reflexivo.  Es por eso que quise reafirmar que de “X” no tenemos nada, somos la generación del cambio de siglo y de los muchos cambios en el mundo. 

Somos la generación que cumple los 40 encerrado en casa, sin poder salir a tocarse, que tuvo que volver a evolucionar para aprender a comunicarse a la distancia, a vender a la distancia, a trabajar a la distancia, a estudiar a la distancia, sí, a vivir a la distancia, al menos al principio de este 2021.

Mis mejores deseos para todos ustedes y que este año les traiga la cosecha de todo lo que sembraron en el 2020. 

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