CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Y dice ser de izquierda

Rubén Cortés

@Ruben_cortes

 Rubén Cortés.-

En la CDMX se cumplió el mal augurio del presidente el 7 de mayo: “Si las empresas van a quebrar, que quiebren; que asuman la responsabilidad los socios o accionistas”. Medio año después, ya quebraron 32 mil 493 micro, pequeños y medianos negocios.

El Jefe del Ejecutivo es temerario. Ninguna consideración política pesa más que su franqueza. Ni siquiera los gobernantes de los países oficialmente totalitarios, que saben que jamás habrá reacción a sus dichos, se atreven a tanto. 

No es el caso del mandatario mexicano, quien hace dos semanas aceptó en video oficial de gobierno que decidió inundar comunidades indígenas chontales (“a los más pobres”, explicó) porque tenía que tomar una decisión.

En los temas más sensibles, más delicados, en los que los políticos se mueven con el cuidado de un trapecista sin red de protección, el presidente mexicano se desenvuelve con una ligereza osada que, sin embargo, le gusta a sus gobernados.

La medición diaria sobre la aprobación o desaprobación de la gestión del presidente, que realiza Consulta Mitofsky de Roy Campos, registró ayer 58 por ciento de aprobación: un promedio que se mantiene en ese número desde hace más de un mes.

Admitir que quiebren empresas sin plantear medidas de rescate para salvar empleos, ordenar que sean anegados pueblos enteros de indígenas pobres, cerrar las fronteras a la migración procedente de los más más depauperados del mundo…

Ni siquiera se atreve a tantas temeridades el arrojado y polémico Andrzej Duda, el presidente ultraconservador de Polonia, quien antes del mexicano había sido el único mandatario del mundo en atreverse a hacer campaña por Trump en Washington.

Aunque con Andrzej Duda coincide el mandatario mexicano en el cerrojazo a la migración. Polonia es uno de los tres países de Europa que se niega a acoger a los refugiados en su territorio conforme a las cuotas migratorias establecidas por la UE en 2015.

México despliega también una durísima política antiinmigrante, con el Ejército desplegado en sus fronteras Norte y Sur, lo cual permitió que los arrestos de indocumentados de Estados Unidos, dentro de su territorio, bajaran 13 por ciento.

El gobierno mexicano distribuye entre potenciales migrantes la siguiente información: 

—Si quieres cruzar nuestro territorio, te tienes que registrar.

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir a qué vienes.

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir por qué vienes.

—Y probablemente lo que te vas a encontrar, es que te vamos a decir que no.

—Porque le vas a crear un problema a nuestro país.

Lo que tenga que quebrar que quiebre, quien se tenga que ahogar que se ahogue, quien sea pobre en su país que se resigne … y sigue diciendo que es de izquierda.

Si señor.