CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

#VIDEO Qstock: Día Uno (Bailando bajo la lluvia)

Andanzas

Karina Coss, desde Finlandia

Periodista y co-fundadora de Think Of Finland

@_Kaarrina @ThinkOfFinland

Por octava ocasión, Qstock agotó sus entradas. Fueron alrededor de 40 mil personas quienes se reunieron en Kuusisaari a pesar de la latente amenaza de un virus que tiene de cabeza al mundo.

El festival celebrado en Oulu, una ciudad al norte de Finlandia, convocó a decenas de miles de asistentes durante los dos últimos días de julio. Esta vez, la tradición de cantar y bailar bajo el cálido rayo del sol se rompió, al menos durante el viernes, en el que todos tuvieron que hacerse de un impermeable para repeler una lluvia que no cesó durante horas.

A lo largo y ancho del recinto, un adorable espacio abierto cercano a la playa, se instalaron seis escenarios en los que desfilaron destacados artistas del pop y rock finlandés.

Nuestra primera parada fue el escenario principal en el que se presentaría Ellinoora, una cantautora oriunda de Oulu que tuvo que enfrentar las inclemencias del tiempo.

La lluvia insistente terminó por dejarla en silencio, los seguidores empapados y sin ganas de perderse el show fueron quienes avisaron a la cantante sobre las fallas de sonido, ella paró y los ingenieros de audio salieron con bolsas de plástico a cambiar cables y devolver la magia a los micrófonos.

El show de una hora estuvo coreado de principio a fin, de la audiencia se percibía una suerte de deseo colectivo por hacerla sentir bienvenida a casa.

La intérprete que parece crear a su alrededor un mundo fantástico de algodón de azúcar, salió de este pequeño pueblo finlandés a conquistar otras coordenadas del país, desde entonces, cada una de sus canciones se han convertido en éxitos, en su propia voz o en la interpretación de otras estrellas que recurren a ella como compositora. 

Su sonrisa era la de una niña que vuelve con los sueños hechos al lugar que la vio soñarlos.

Ellinoora, nacida en Oulu, cantando Carrie con su público, en medio de la lluvia.

ENTRE EL POP Y EL ROCK

Del otro lado del lugar, el público gritaba las canciones de Lost Society, mientras en el escenario Kaleva empezaban a concentrarse los seguidores de Stam1na.

El metal de Stam1na terminó por sacudir el agua, literalmente, el moshpit tuvo pocos intervalos de descanso, los asistentes no dejaron de circular en esas danzas enérgicas que le quitan el frío a cualquiera.

Amorphis y Vesala, otros metaleros y una importante figura del pop, respectivamente, llegaron a consolidar el sentimiento de orgullo de los presentes respecto a los productos musicales que exportan. Escucharlos cantar en finés cualquier canción del repertorio era como escucharles entonar un himno.

La lluvia, aunque menos intensa, parecía no claudicar. A estas alturas, con suerte tendríamos asegurado un resfriado. Los puestos con dispensadores de alcohol en gel estaban por todos lados, sin embargo, usar mascarillas para evitar contagios de coronavirus era solo una sugerencia.

En los accesos al festival, personal regalaba cubrebocas que algunos rechazaban, la mayoría de los asistentes eran jóvenes, entre quienes los niveles de contagios han ido en aumento con la propagación de la nueva variante.

Sin embargo, este festival es para los locales una fiesta de verano que tuvieron que pausar el año pasado. Ni el covid ni la lluvia les quitarían las intenciones esta vez.

UNA NOCHE DE FUEGO

La noche se acercaba y con ella, dos de los shows más esperados. El de Blind Channel, una banda de jóvenes que saltaron a la fama internacional por su reciente participación en el concurso Eurovision y el de Nightwish.

Blind Channel también originarios de Oulu, convocaron a fans y amigos, que aprovecharon la oportunidad para ir a vitorear y aplaudir el éxito de sus excompañeros de escuela.

Los seis jóvenes miembros de Blind Channel, quienes denominan su música como “pop violento” son transparentes en su hambre de éxito, apostaron a cantar en inglés y después de varios intentos, parece que han encontrado la ecuación perfecta entre sonido e imagen para ser una de las nuevas apuestas de Finlandia para conquistar otras latitudes.

Su setlist no dio respiro, más allá de la conocida “Dark Side”, el repertorio que han construido es sólido, y no, no descubren ningún hilo negro, pero son precisos, contundentes y cien por cien disfrutables.

Si queremos hablar de maestría, hay que saltar al escenario principal, en el que Nightwish puso a sus pies a todos para cerrar la noche. Este fue su primer concierto masivo luego de casi tres años (si no tomamos en cuenta el “show secreto” que dieron dos días antes en el Teatria de Oulu bajo un seudónimo).

Nightwish actuó antes y bajo la identidad alterna de Nevsky & The Prospects “la banda de covers de Nightwish más popular en Rusia” en un pequeño recinto al que llegaron sus fans que nunca se tragaron el cuento. Ahí fueron 3 mil personas de audiencia quienes les ayudaron a hacer el calentamiento para su multitudinaria presentación del viernes en Qstock y las subsecuentes fechas de una gira mundial que promete lo que siempre cumple Nightwish: potencia sonora y visual.

En Qstock fueron los dignos elegidos de cerrar la primera jornada con un setlist de hora y medio en el que la energía cubrió todas las expectativas.

Planet Hell, Dark Chest of Wonders, I Want my Tears Back, Nemo y muchas otras imperdibles fueron perfectamente ejecutadas por la banda de Tuomas Holopainen a la que la neerlandesa Floor Jansenllegó a imprimirle su sello.

En las primera filas ya no existían ni intenciones de poner distancias convenientes, las partes traseras de la pista se llenaban de grupos de amigos que entre cervezas y con la ropa aún mojada bailaban, cantaban y cerraban los ojos para sentir el calor de la música, las letras y la impactante pirotecnia, que, aún en la distancia, te hacía sentir como si estuvieras ante el aliento de un dragón.

Desde el imponente escenario se apreció el momento de éxtasis, los músicos en trance ejecutando “The Greatest Show on Earth”, los brazos abiertos de la cantante recitando un poema acompañado de una melodía poderosa, hipnotizante, abrazadora. 

We were here!
We were here!
We were here!
We were here!

Gritó una y otra vez Jansen. El cielo estalló, los gritos hacían juego con las luces de despedida y de repente llegó un perturbador adiós. El silencio que acompañó los pasos de quienes abandonamos el lugar.

Todavía sonaba la música en nuestras cabezas. Sí, estuvimos, estamos aquí.

Pronto la reseña del segundo día.

Agradecimientos especiales a los organizadores del festival por la invitación a la cobertura.

Reseña publicada también en la pagina https://thinkoffinland.wordpress.com/2021/08/03/qstock-dia-uno-bailando-bajo-la-lluvia/?fbclid=IwAR2NerCDTzaPrmlD0w_1qi2R1w-N8tkK8vTXai4qtQ8RNg5EpE7_b4JTz6c