CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Roberto Mendoza, periodista

@soyromendoza

La cinta The Suicide Squad es una buena película, pero no puede verse de manera normal, permítame explicarle, antes debo advertirle que este artículo tiene spoilers.

Lo primero que tiene que tomar en cuenta es que esta cinta no es sobre superhéroes, no hay uno sólo, si acaso el coronel Rick Flag, interpretado por Joel Kinnaman, pudiera calificarse como el personaje bueno de toda la cinta, pero no es un super héroe, es simplemente un miembro del ejército americano. Toda la cinta es sobre delincuentes que quieren acortar su condena, pero que siguen siendo delincuentes. También es sobre un político al que el poder lo ha convertido en un dictador, sobre un violentísimo general latinoamericano, sobre un científico loco y sobre una criatura extraterrestre que su naturaleza es reproducirse a si misma de manera parasitaria y que se vuelve loca porque es encerrada cuando lo único que ella quería es seguir disfrutado de la contemplación del universo.

“Los buenos” son los miembros de una agencia gubernamental que esta encabezada por Amanda Waller interpretada por Viola Davis que es un sórdido personaje que lleva el “fin justifica los medios” a su más radical interpretación y sus colaboradores hacen apuestas a ver que miembro del escuadrón muere primero, entonces no se puede decir que la guía moral de la película sea la mejor.

Bajo ese escenario es que se debe ver la película, no hay un Superman que ponga la moral por encima de sus actos, no hay un Batman que se autolimite en la violencia o algún personaje que piense antes de actuar diciendo la famosa frase: “no haré esto, porque entonces seré igual de malo que ellos”. En la cinta todos son malos y como no hay límite, la película es un festín de violencia, actos innecesarios y escenas llenas de sangre.

Los que tienen alguna capacidad especial son usados como carne de cañón, son prescindibles, para que otros que también tienen otras capacidades sean los que sobresalgan, estos matan sin piedad, por equivocación a los buenos, pero se les perdona, porque van a hacer un bien más grande. En fin, todo lo que nos han enseñado que está bien, aquí en la cinta se rompe.

Hasta las criaturas más adorables y tiernas se convierten en crueles asesinos y personajes como King Shark o Weasel, que son unos animales humanizados, resultan ser los más reflexivos, aunque parezca que son los más tontos, caen en la parodia de la fábula. Quizá entonces la película le parezca absurda y ridícula, pero creo que es todo lo contrario, es una reflexión de la situación actual en el mundo, sobre todo en Latinoamérica. No tenemos una nación que sea la guía moral en el mundo, no hay héroes, se ha perdido la brújula moral; los malos, los delincuentes, las ratas, las mujeres trastornadas que se han empoderado son los que defienden y salvan a las naciones. 

Nosotros, los simples mortales nos estamos convirtiendo en unos zombis de un solo ojo, manipulados por gigantescos monstruos que quieren conquistar el mundo y nos controlan sin que nosotros podamos hacer nada.

Si usted ve estas alegorías, esta crítica profunda sobre la situación del mundo, verá que la cinta de James Gunn es una genialidad, que los clichés tienen sentido. Es la razón del porque tantos actores y hasta directores famosos aceptaron participar en la película.

Véala desde esta perspectiva y redescubra una lectura de la realidad del mundo o véala sin ideología y piérdase en su violencia y locura, mientras come unas palomitas, viendo al Rey Tiburón señalándolo.