CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Sindrome de Inmuno Democracia Adquirida

Julio Pérez De León

@Vago_Estepario

La caída de las ideologías, pregonada desde los años 70, tomó en México giros tan insospechados que lo antagónico se convirtió en paralelo, lo contradictorio en correspondiente que lograron rebasar el choque de posiciones político-partidista para convertirlo en un sutil cruce ideas, tan afines como enfrentadas.

El embudo final de la muy tomada a pecho caída de las ideologías es la fusión que cae en la confusión de ideales, programas y praxis política de partidos minoritarios que vieron la oportunidad de seguir vivos a través de alianzas y coaliciones, en las que se juntan ideologías contradictorias en personajes -en un pasado acérrimos adversarios- en un solo fin: llegar y sostenerse en el poder, con todas sus atribuciones y facultades, prerrogativas y derechos, aunque sí, escasas obligaciones.

Este fenómeno echó raíces a finales del siglo pasado y se observan sus mayores esplendores en los años recientes. En las últimas elecciones ha quedado claro que partido que va solo se destruye a sí mismo y si va en alianza o confusión (perdón, coalición) tiene posibilidades de mantener el registro como partido político, hecho realmente importante no por los fines, ideales y sueños perseguidos sino por los millones de pesos en financiamiento público y espacios en medios de comunicación.

Uno de los requisitos para sostener el registro como partido es tener una votación mínima, de ahí que no extraña ver coaliciones que unen a partidos que van contra las corridas de toros el PVEM-PRI, que fueron juntos con Meade en el 2018; y ahora el mismo Verde Ecologista, que impulsa los anhelos ambientalistas y ecologistas de los mexicanos, avala las propuestas de Morena de regresar a las energías fósiles a través del uso intensivo, masivo y exclusivo de carbón como generador de energía.

Pero no solo entre la chiquillada se dan estos saltos cuánticos ideológicos con el afán de mantener sus prerrogativas, porque el elector, aquí, es lo de menos. En estos “enfrentamientos internos” ideológicos al interior de los partidos, la madre de todas las batallas se generó al desconocer uno de los posicionamientos más enérgicamente defendidos por el Partido Acción Nacional, y era, la lucha que llevaba en el No Aborto. Sin embargo, su candidato presidencial en el 2018, Ricardo Anaya fue apoyado por dos partidos que votaron y votan a favor de la interrupción del embarazo, PRD y Movimiento Ciudadano, situación parecida experimentaron Encuentro Social (PES) con Morena.

Así el antagonismo del PRD contra el PRI y PAN (solo por citar un ejemplo), por la creación y después el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) porque se trata una tasa impositiva recesiva que atenta contra la economía de los mexicanos, ahora, en un total pragmatismo que asesina tal conciencia social e ideológica, une al sol azteca con el PRIAN para impulsar candidatos comunes para este 2021. 

Y es que, hay que entenderlo, las prerrogativas son primero y, aunque sea un lugar común, es una leyenda válida en el sistema mexicano: vivir fuera del presupuesto es vivir en el error.

Y a todo esto, ¿el elector, ése que con sus impuestos paga la operación y campañas de los partidos, ése que es exigido para acudir a su cita con la democracia?, ¿ése que se identifica con la plataforma política, los principios, la ideología de los partidos?, ¿ése elector que somos usted y este redactor, contamos en alguna parte de ese Síndrome de Inmuno Democracia Adquirida?