CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Paréntesis

Leonardo García , Coordinador General de Misión Rescate México

@LeonardoUNPF

  1. Los demócratas impulsamos, de vez en vez, procesos para modificar los planes, programas y contenidos de la educación, con el único objetivo de mejorarla, de eficientarla para hacerla más profesional y de excelencia.
  2. Los dictadores solo desean modificar esos planes, programas y contenidos con la finalidad de introducir su propia versión de la historia y de la realidad, aunque eso no se refleje en una mejor educación, ni más eficiente, ni más profesional, ni de más calidad de excelencia.
  3. Los demócratas promovemos la transformación de los libros de texto oficiales en libros libres, regionales, con expertos, con organizaciones sociales, tomando en cuenta a la comunidad educativa y a la sociedad en general.
  4. Los autoritarios urgen la modificación de los libros de texto oficiales con prisa, sin claridad en los tiempos, sin la metodología y el orden adecuado, provocando con ello  sospechas y reproches fundados.
  5. Los demócratas desarrollamos procesos pedagógicos, incluidos los de contenidos, apegados a criterios y principios de objetividad, blindados y libres de cualquier ideología, encaminados a la verdad y al aprendizaje.
  6. Los autócratas olvidan la pedagogía o la subordinan a la ideología y realizan cambios en los libros de texto oficiales con errores, con prisas, sin perfeccionar las actividades y los ejercicios que provoquen a cada estudiante revisar, pensar y cuestionar los contenidos que mandatan los programas de estudio.
  7. Los demócratas privilegiamos el consenso de los maestros, de los especialistas, de los padres de familia, de las realidades regionales, sobre todo en temas delicados y espinosos, pero siempre subordinados a la verdad de la realidad, de la ciencia, de la objetividad.
  8. Los serviles rediseñan los libros de texto oficiales con defectos y eliminan de nuestros hijos su capacidad de pensar con libertad, de tomar decisiones con información y conocimiento y de desarrollar su pensamiento crítico.
  9. Los demócratas evitamos la manipulación ideológica de la Historia y la difusión de unos contenidos alejados de la excelencia educativa pues no queremos un adoctrinamiento de nuestros hijos, no queremos que formen militantes del nuevo sistema político y su partido.
  10. Los totalitaristas pretenden formar a nuestros hijos para que aprendan que algo “es” porque lo dicta el Estado; y si lo dice el Estado, tiene razón; y si lo dicta el Estado, no tiene por qué demostrarse; y si lo dice el Estado, nadie puede opinar o afirmar lo contrario.
  11. Los demócratas queremos garantizar que en los nuevos contenidos nuestros hijos aprendan a analizar, estudiar y trabajar con la realidad verificable. Queremos garantizar que nadie incluya invenciones o mentiras a modo en los nuevos libros de texto como si fueran hechos verificables.
  12. Los manpuladores pretenden incorporar conceptos no validados científicamente y se apuestan por difundir un pensamiento único o por eliminar la sana neutralidad, única garantía que demuestra que un gobierno no tiene la intención de perpetuarse en el poder o de imponer una versión única de la realidad.
  13. Los demócratas consideramos que los libros de texto deben funcionar como una herramienta para que los niños inicien su propia concepción del mundo así como sus criterios de futuro acompañados de la libertad de sus padres para educarlos.
  14. Los asesinos de conciencias desean usar los libros de texto para ideologizar y adoctrinar a los niños y los jóvenes exponiendo conceptos para los que ellos no tienen ni la información ni la madurez para poder discriminar lo bueno de lo malo, lo cierto de lo falso, adoptándolo todo como propio, pero sin saber.
  15. Los demócratas consideramos que los planes de estudio deben tener una coherencia pedagógica y didáctica y para ello buscamos brindarle herramientas a las nuevas generaciones para que investiguen, analicen, deliberen y juzguen.
  16. Los tiranos caen en la tentación de calificar los hechos históricos que ocurrieron hace muchos años y los de la historia reciente, para discriminar aquellos que contradigan su narrativa ideológica y para exegarar, modificar o hasta inventar  los que puedan reafirmar sus posturas.
  17. Los demócratas no queremos el adoctrinamiento ideológico de los niños ni que aprendan una visión sesgada de la historia. No es sano que nuestros hijos aprendan a legitimar lo que les diga el Estado, o que aprendan a eliminar lo que contradiga al Estado. Queremos ciudadanos libres, no esclavos.
  18. Los absolutistas buscan un adoctrinamiento que elimine la pluralidad y la democracia, que subordine el estado de Derecho a la visión del gobierno en turno, que anule la posibilidad de configurar y orientar el futuro por una vía pacífica y ordenada.
  19. Los demócratas no simpatizamos con la imposición de una corriente de pensamiento o posición política desde las instituciones sino con una educación para todos los ciudadanos que posibilite la construcción de consensos y de equilibrios. Que garantice la democracia y la pluralidad.
  20. Los déspotas desean imponer contenidos y textos obligatorios, textos sin fundamento científico, jurídico e institucional, desapareciendo de facto la participación social educativa y prohibiendo la libertad de enseñanza.

Seamos demócratas: que los nuevos libros de texto puedan ser plurales, una auténtica plataforma del diálogo y la reconciliación del país que queremos. Fruto de una construcción social integral, articulada, generosa y consensuada con toda la comunidad educativa nacional y capaz de garantizar la libertad de conciencia, la libertad de educación, la libertad religiosa, la libertad de un auténtico y desideologizado estado laico.

En fin, que sirvan para formar nuevos ciudadanos demócratas.