CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Quizá el juego es que sí hay tapado

Marcaje Personal

Julián Andrade, escritor, periodista y fundador de El Bastión de Papel

@JandradeJ @ElBastiondeP

El presidente López Obrador se siente cómodo en la discusión sobre su propia sucesión, porque así la controla. Al encartar y descartar aspirantes, lo que hace es someterlos a una narrativa que tratará de mantener para poder decidir con el mayor margen de fuerza posible dentro de un par de años.

En los hechos está intentando restaurar el dedazo pero a su estilo y en sus propios términos. Es más, es probable que quien alcance la candidatura de Morena no esté incluido o incluida en los listados de Palacio Nacional. Nunca se sabe y menos en un escenario tan complejo.

Por lo pronto, los más aventajados de los mencionados, Claudia Sheinbaum  y Marcelo Ebrard estarán sujetos a un escrutinio público todavía más severo, pero también al examen cotidiano de su compromiso con la 4T y con su líder.

Esto generará que no tomen decisiones de importancia, o que lo hagan bajo la supervisión presidencial. En el caso de la Jefa de Gobierno esto reducirá su autonomía, la que ya es poca, y en el caso de Ebrard seguirá de apagafuegos de los problemas coyunturales, pero sin espacio para fortalecer un perfil diverso al que ahora tiene.

Es probable que sufran un desgaste que los debilite o que los aleje del ánimo presidencial, porque cada movimiento será visto con sospecha.

Lo más grave es que trabajarán calculando el ánimo presidencial y ello no es del todo bueno cuando se tiene la responsabilidad de políticas públicas y cuando hay que optar, con frecuencia, entre inconvenientes.

Paradójico, porque se esperará de ellos resultados, pero para obtenerlos tienen que arriesgarse y quién sabe si eso ocurra.

Pero el despliegue mediático de aspirantes tiene el propósito, también, de colocar una agenda política que disperse los nubarrones de la realidad, cada día más oscuros.

Es ahí donde la oposición debe actuar distinto, concentrándose en la construcción de una alternativa y de ejes programáticos que le permitan llegar en unidad a 2024. Todo un reto, y más en el juego de los destapados y, claro, los tapados, quizá más poderosos de lo que imaginamos.