CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Marcaje Personal

Julián Andrade

@JandradeJ

@ElBastióndeP

Como si fuera un tablero de ajedrez, ya se pueden vislumbrar los movimientos que llevarán a un choque profundo entre la presidencia de la República y el INE.

El tema será el de las conferencias mañaneras y su impacto en una contienda.

Tenemos una ley que establece diversos límites a los servidores públicos durante los procesos electorales. La idea es contar con un piso parejo y evitar que existan influencias indebidas en los ciudadanos.

Por eso se establece lo que se conoce como veda, que en términos llanos significa que toda la actividad de propaganda de los gobiernos debe suspenderse por algunos meses.

Hasta 2018, las distintas administraciones se abstuvieron, en su mayoría, de utilizar este tipo de herramientas mientras se desarrollaban las campañas políticas.

No fue gratuito, ya que se arriesgaban a sanciones y, peor aún, a la anulación de algunas contiendas.

Cada una de las actividades sospechosas fue denunciada en su momento y unos de los principales quejosos eran los militantes de Morena, escrupulosos y bastante insistentes en impedir no ya la propaganda, sino la comunicación misma.

Ahora es distinto, porque están en el poder. El INE nunca les gustó mucho y ahora menos, porque lo ven como un obstáculo en las metas que ellos mismos se impusieron y entre ellas, las de volver a tener una votación avasallante en unos meses.

Por ello, un problema central en la discusión será el de las conferencias mañaneras, las que, por lo pronto, no pueden ser transmitidas de modo íntegro, a partir de abril.

Pero quizá donde esté el asunto más complicado, es en la actitud del presidente López Obrador, quien no parece dispuesto a no ocuparse de temas políticos durante el periodo restrictivo.

El tema llegará al Tribunal Electoral, pero es importante recordar que en 2006 esta instancia concluyó que el entonces presidente Vicente Fox puso en riesgo la contienda, por sus opiniones recurrentes sobre uno de los participantes: Sí, quien hoy despacha en Palacio Nacional.

¿Qué puede ocurrir? Probablemente una judicialización de la contienda y una evaluación de la propaganda que podría significar rebases de utilización de recursos y rebajar la calidad de la elección.

Lo triste es que todo parece planeado, porque el presidente López Obrador está dispuesto a escalar el pleito con el INE y no le importa mucho lo que opinen los consejeros y lo que señala la ley.

Gana con el pleito, porque descalifica a la autoridad electoral y porque lo utilizará como pretexto para ahora sí, mandar al diablo a las instituciones.