CITA TEXTUAL

PERIODISMO INDEPENDIENTE

Oootra Alianza se Des-alianza

Mancha Humana
Julio Pérez de León, periodista

Twitter: @Vago_Estepario

Lenta, inexorable, irremediable e inenarrablemente, la Alianza X México (PAN-PRI-PRD) camina rumbo a la Des-alianza, desde acusaciones de las dirigencias estatales por la falta de compromiso al no interponer recursos legales ante los tribunales electorales y “proteger los triunfos”, a abiertas amenazas del PAN al PRI en el sentido de que la alianza es de “hechos no de dichos” ello en relación a la Reforma Eléctrica y hasta la directa intromisión de Claudio X. González y su grupo en la reorientación y reagrupación y reacomodos al interior del PRD.

Cualquier parecido con la Alianza-Des-alianza de gobernadores no es mera coincidencia, la idea de un bloque opositor es necesaria y hasta urgente, al menos, para los poco claros fines de dicha alianza (eso de echar para atrás tooodas las reformas del morenismo, no es en sí tener una alta mira de metas, eso es tarea de cualquier partido a priori que el destino lo ponga en oposición, aunque no a per se) y es que de vez en vez, las escasamente claras ideologías partidistas fluyen por las venas de quienes dirigen la alianza; pues lo que piensen los afiliados, militantes, agremiados, simpatizantes y hasta votantes de hueso de colorado y los distraídos, no tiene la menor importancia.

El PAN, ya con Marko Cortés como dirigente nacional reelecto sin elección –plena convicción democrática- con el Vox como aliado y promotor dogmático-ideológico se prevé que radicalice su posición frente a cualquier intromisión del Estado frente a la iniciativa privada.

El PRI, convencido de que el ala derecha de su “centrismo” los llevó al descrédito con el electorado y a la derrota, ahora, coquetean con una idea más tendiente a la socialdemocracia, según palabras del mismísimo Alito.

Y en plena reconversión ideológica, organizativa y hasta en el decorado, el PRD apuesta con Claudio X. González a que el ala más neoliberal del Sol Azteca, aquélla que votó todo lo que impulso Peña Nieto en su momento, puede representarse como una izquierda derechizada con latos brotes conservadores.

La falta de valores propios y que los caracterizaron desde sus inicios se ha desvanecido para convertirse en cualquier otra cosa menos en lo que en sus inicios fue, se vale y es aplaudible el cambio, pero dentro de las mismas posturas, eso de brincar de la izquierda a la derecha no es propia de un partido de “izquierda”, que del “centro” se brinque a la derecha y ala izquierda es propia del PRI, ahí sí, ni modos, pa´ ónde empuje el aire se van.

Es como si una revista se especializa en que cada año, hace un recuento histórico, busca nuevos testimoniales, sigue hurgando en los archivos y de repente llega el 2 de octubre y no publica nada, así es la nueva administración y adoctrinamiento de Proceso, situación que seguramente le redundara en nuevos lectores y suscriptores, los viejos, se quedan en el limbo y al igual que los seguidores partidistas, no tienen la menor importancia.

Dentro de las filas del blanquiazul también se ven desconcertados, de un panismo dogmático y conservador a otro más pro-industrial y neoliberal al de moda: ultraconservador con tintes facistoides.

Ya ésta Mancha Humana lo había anticipado, en las alianzas lo que se persigue es estar en la marquesina de los medios, más allá no hay miras, sin embargo, como oportunamente dijo el sinaloense Heriberto Galindo: “Mediáticamente nada prescribe”.