CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

México vota por la dictadura

Canela Fina

Ruben Cortés

@Ruben_Cortes

El gobierno de México fue, ayer, el único que votó en la OEA a favor de reconocer el fraude electoral cometido por el dictador Maduro el domingo pasado, en unos comicios para renovar el Parlamento sin participación de la oposición, ni respaldo internacional.

Por enésima ocasión, el régimen populista de México en el que manda una sola persona se quedó solo en el concierto de naciones del continente, apoyando a un dictador que acaba de ser considerado “asesino de lesa humanidad” por la ONU.

El texto que no aprobó el gobierno de México, expresa “rechazo a la elección fraudulenta del 6 de diciembre, conducida por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro con el evidente propósito de eliminar la única institución legítima y democrática electa en Venezuela”.

Y agrega: “las elecciones no fueron libres ni justas de conformidad con las condiciones establecidas en el derecho internacional, en un contexto donde no han sido liberados los presos políticos y hay una falta de independencia de la autoridad electoral”.

El gobierno de México vuelve a enviar el inquietante mensaje de no condenar al régimen de Maduro para que mañana el gobierno de México no sea condenado en su programa político de imitar al régimen de Maduro, en la captura del organismo electoral.

Y hasta en la utilización del Ejército para mantenerse en el poder, pues antes también fue el único gobierno del continente que apoyó en la OEA al régimen de Maduro, cuando usó al Ejército para impedir el ingreso de los opositores al Congreso.

El gobierno de México exhibe una posición de simpatía hacia la dictadura como forma de gobierno, al festejar en Venezuela la ausencia de condiciones democráticas y la represión, la cárcel, el asesinato y el exilio para opositores políticos y periodistas.

Porque ese gobierno al que apoya es culpable no sólo de robarse elecciones de modo sistemático hace al menos 10 años: también es asesino, según un informe 443 páginas de la ONU, que señala como criminales a Maduro, a su número dos y a la cúpula militar.

Maduro ha asesinado a cinco mil 94 opositores políticos y detenido sin órdenes judiciales a otros tres mil 479, y según la ONU, “estos crímenes se coordinaron y cometieron de conformidad con las políticas del Estado”.

Pero los que sobreviven son “sometidos a posiciones de estrés, asfixia, golpes, descargas eléctricas, cortes y mutilaciones, amenazas de muerte y tortura psicológica, con el apoyo directo de los altos funcionarios del gobierno”.

El gobierno de México se niega no sólo a condenar la ausencia de condiciones democráticas en Venezuela: también evita denunciar las prácticas abusivas y criminales de la dictadura a la que apoya en los foros internacionales.

Eso hace México. Tiene que saberse.