CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Me da gusto verte, aunque no sé por qué… Zaldívar a Vargas Valdés

Mancha Humana


Julio Pérez de León
@Vago_Estepario

No claudicar pese a las amenazas y presiones,
la libre expresión y el derecho a la información
no pueden claudicar.

La trágica historia que los magistrados del Tribunal Electoral federal exigen que viva el organismo jurisdiccional, es digno, por donde se le vea que, para que Oliver Stone incremente su saga de filmes cuasi documentales basado en casos de la cuasi vida real –hay que adaptar el asunto, no siempre es tan dramático como se desea-, pero en este caso, como dijera la sapiencia de Palacio Nacional: “Es de información verdadera pero se exagera”, así que habría que bajarle el agua a la salsa para que sea creíble, al menos un poco.

El expediente rebasa aquello de “quiero el poder del TEPJF a cómo sea”, porque es un órgano autónomo con reglas claras para unción de magistrados y la presidencia del organismo, con goce de libertad presupuestal hasta para comprar en Liverpool y darse gustos en restaurantes 5 diamantes, las fonditas cinco estrellas es para la plebe.

Desde el pasado noviembre de 2016 cuando tomó las riendas Janine Otálora han ocupado la presidencia del organismo electoral, entre interinos, por ministerio, por si acaso y hasta por favor no menos de cinco magistrados. Cuando la “sucesión” se hace civilizada y legalmente está plagada de acusaciones sobre presunto conflicto de intereses como el caso de la elección de Puebla en la que el matrimonio Rafael Moreno y Erika Alonso se heredaban ese trono.

En esa ocasión, de manera digna y ecuánime, Otálora Malassis dijo: “Asumiendo mi responsabilidad de juez constitucional, en aras de facilitar la transición del Tribunal, he tomado la decisión personal, ética y política de presentar mi renuncia al cargo de Presidenta del Tribunal Electoral”.

La asonada encabezada por el magistrado billetes, José Luis Vargas Valdés llevó a un interinato a cargo, del actual presidente interino (as vueltas que da la vida), Felipe Alfredo Fuentes Barrera,

En aquella ocasión, Vargas dijo que presentaría denuncias en contra de Otálora, por presuntas irregularidades, y el asunto llegó a la amenaza de que en sesión pública se discuta su continuidad al frente del órgano de justicia electoral, pues la acusación directa fue en el sentido de que se aceptaron presiones y se pusieron en práctica tácticas dilatorias entre los magistrados, para validar la elección en el estado y favorecer a la panista Martha Erika Alonso.

Hoy, Vargas Valdés luego de un par de años al frente del TEPJF enfrenta una carretada de acusaciones sobre enriquecimiento ilícito efectuadas por la UIF de Santiago Nieto y que pormenorizadamente lleva el diario Reforma –lo que le facilita las cosas a Stone-. Tan asquito da el destituido expresidente magistrado, que el ministro de la SCJN, Arturo Zaldívar, se hizo a un lado para no recibirlo en varias ocasiones, hasta que Vargas se le puso enfrente solo para escuchar: “José Luis, qué gusto verte, aunque no sé por qué”.

Y mientras continúa este drama de Vargas con el clásico “demuéstrenme sus acusaciones” ya en las mesas de la secretaría técnica está los expedientes de las impugnaciones de las elecciones para gobernador, que cortésmente las salas regionales pasaron a la Sala Superior.

Con hartas irregularidades están las de Guerrero y Querétaro, en manos de los magistrados Reyes Rodríguez Mondragón y Felipe Fuentes Barrera, respectivamente; en las elecciones dónde el dinero se desbordó: San Luis Potosí y Nuevo León, estarán a cargo de Felipe de la Mata Pizaña y el propio magistrado billetes.

En tanto, Chihuahua, será estudiado por Mónica Soto Fregoso, y el confuso y difuso proceso de Campeche por el empate enre los aspirates punteros, aún no llega a la Sala Superior.

Por lo pronto, Stone tiene buen material para ensanchar su prolífica carrera de filmes cuasi documentales.