CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Mayorkas en México y Ken Salazar, Embajador

José María Ramos, El Colef.

@ramos468

La visita de Alejandro Mayorkas, Secretario de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos y de sus colaboradores principales a México, refleja el interés del gobierno estadounidense por fortalecer la relación binacional en temas críticos de la agenda. Una prioridad es restablecer las medidas de cooperación e intercambio de información con autoridades mexicanas.

La Secretaria de Seguridad Nacional integra oficinas estratégicas asociadas al combate a las drogas y la gestión de la política migratoria estadounidense. Tales como la Guardia Costera, el Servicio Federal de Protección, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (que incluye a la Patrulla Fronteriza), el Servicio Secreto, y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias

La agenda del secretario Mayorkas con el gobierno de México implicará la gestión de los siguientes problemas fronterizos y regionales:

1) Traficantes de migrantes y trata

Es una prioridad desde hace varios años. Los resultados han sido limitados. Gran parte del tráfico de migrantes desde Centroamérica y México es promovido por grupos del crimen organizado. Será difícil disminuir su influencia, si no existe una eficaz corresponsabilidad entre los países, fundamentada en investigación, inteligencia, procuración de justicia y una eficaz gestión migratoria multinivel estadounidense. Es de destacar que el DHS implementó la “Operación Centinela”, orientada a combatir a organizaciones delictivas internacionales que trafican con migrantes,  restringiendo su posibilidad de viajar, comerciar y acceder a activos financieros en Estados Unidos (USStateIntlMedia, 2021).

2) Contención migratoria en fronteras

Una prioridad del gobierno estadunidense es que México mantenga una política de disuasión migratoria, en especial hacia los migrantes de los países del Triángulo Norte. La duda es si la misma política se aplicará a los migrantes mexicanos, afectados laboralmente por la pandemia del COVID-19. Cerca del 60 % de los migrantes expulsados de Estados Unidos en los últimos tres meses son de origen mexicano. Desde la perspectiva mexicana, se están considerando “nuevas iniciativas” para establecer un sistema más multilateral para controlar los flujos migratorios. Lo cual es un reto avanzar hacia una eficaz corresponsabilidad migratoria, considerando las diferencias entre los países del Triángulo Norte y Estados Unidos.

Otro reto regional y binacional es promover políticas de generación de empleo y una agenda en la cual se reconozcan las vías lícitas para que las personas emigren o busquen protección, promover un programa de desarrollo que reduzca las causas de la migración, restablecer los medios justos, ordenados y humanos para solicitar asilo en Estados Unidos. (USStateIntlMedia, 2021). 

En este sentido, es de destacar que Departamento de Estado abrió el primer Centro de Recursos sobre Migración (Migration Resource Center, MRC) en Guatemala para brindar a las personas alternativas de protección y de asilo, reasentamiento de refugiados y permisos de tipo temporal (parole). El MRC también ofrecerá opciones a programas laborales y de reintegración para personas que no tengan necesidades de protección. (USStateIntlMedia, ibídem).

 3) Reapertura total de la frontera de cruces no esenciales

Se espera una reapertura de la frontera mexicana, después de 15 meses cerrada, considerando la donación del gobierno de Estados Unidos de un millón 300 mil biológicos de Johnson & Johnson. Las cuales se aplicarán en 39 municipios mexicanos colindantes con el país vecino.  Del lado de la frontera estadounidense se tiene una cobertura de cerca del 45 % de la población. Del lado mexicano la cobertura sería del 15 % de vacunación (Our World in Data, 2021). No ha habido una estrategia transfronteriza para reducir la pandemia, en especial bajo una aplicación masiva de vacunas y previamente de pruebas PCR en el lado mexicano y segmentado a grupos en función de su perfil de cruce fronterizo. Situación que se explica por el criterio de seguridad nacional establecido por el Centro de Control de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) desde marzo del 2020. Tal criterio de expulsión se mantiene y explica las expulsiones masivas de migrantes irregulares de cerca de 178 mil en el mes de abril del 2021.

Un riesgo latente es el posible rechazo de que quienes se vacunaron con los biológicos ruso (Sputnik V) y chinas (Sinovac y CanSino)  no puedan ingresar hacia Estados Unidos, dado que no han sido autorizadas en este país;  aunque esas vacunas son reconocidas por la Organización Mundial de la Salud.

4) Tráfico de armas vs fentanilo

Una prioridad mexicana es detener el tráfico de armas procedente de Estados Unidos. El tráfico ha aumentado conforme  se ha diversificado la influencia de los grupos delictivos mexicanos. No se espera una reducción del tráfico de armas en el corto y mediano plazo. No es una prioridad del Congreso estadounidense, no obstante el alto número de homicidios con armas de fuego en ambos países. Por ejemplo en los dos primeros meses del 2021 se estimaba en 3.045 muertes por arma de fuego. Una posible propuesta bilateral seria que Estados Unidos pueda reducir el tráfico de armas en la frontera sur y México redujera el tráfico de fentanilo. 

Ken Salazar, propuesta de Embajador

Esta agenda de seguridad, fronteras, migración, narcotráfico, crimen organizado, cruces fronterizos y reactivación económica y comercial serán  parte de los retos de gestión de Ken Salazar, candidato a Embajador de Estados Unidos en México. Sus prioridades serán migración e impactos ambientales transfronterizos – conocedor por haber sido Secretario del Interior -, comercio – su estado Colorado de los principales exportadores hacia México – y su interés por las energías renovables. De origen mexicano, con perfil pragmático, negociador, no es diplomático de carrera y muy cercano al presidente Biden. Su misión en México será dar fluidez a la agenda multidimensional y con ello avanzar en una eficaz gobernanza fronteriza, transfronteriza y binacional fundamentada en promover la competitividad, una agenda verde y una frontera segura. Una prioridad debería ser promover la sostenibilidad de una frontera desde el punto de vista de salud,  seguridad, ambiente energías renovables y crecimiento comercial.

Estamos próximos a cumplir 20 años de los atentados terroristas del 2001, a partir de lo cual ambos países definieron promover una Frontera hacia el Siglo XXI: reducir riesgos terroristas sin disminuir los cruces fronterizos de autos, personas y comercio. Esta misma experiencia debería aplicarse en el caso de la Post pandemia: mayor cooperación en salud preventiva sin afectación a la dinámica transfronteriza.