CITA TEXTUAL

PERIODISMO INDEPENDIENTE

Lo están buscando y lo van a encontrar… y no perdona a naiden

Mancha Humana


Julio Pérez de León, periodista

Twitter: @Vago_Estepario

Son muy escasos los momentos en la historia en los que convergen de manera inesperada y con total armoniosa espontaneidad como contratos sin previa consulta de las letras pequeñas, pero en esta ocasión sucedió así, de un lado el amarre de navajas a los gallos ante-pre-presidenciales a cargo de columnistas especializados y del otro, que los actores con declaraciones los secunden.

Si bien las “corcholatas” ya fueron destapadas, y las que se quedaron adheridas al envase ya se destaparon también; lo cierto es que se pretende crear un espíritu competitivo entre los suspirantes -aunque no necesariamente para hacer mejor sus respectivas chambas- sino enredarse en una hostil campaña de adhesiones, de incondicionales, que con despilfarros se dejan traslucir en las “benditas” redes sociales.

Ya el trabajo de los columnistas que buscaban, en antaño, amarrar navajas entre los aspirantes, aún tapados, y que con sus regias y precisas plumas se encargaban de pulir y afilar los aceros, en esos ayeres el que más pagaba recibía más aplausos y propiciaba silbatinas a sus adversarios, en estos tiempos, también; la sorpresa es que ya no son necesarios amplios y prologados desayunos privados para dictar la línea y cruzar datos, ahora, basta con la mera llamada de atención a través de la guerra de tuitazos.

Que, si uno ya se aleja del rebaño y hasta casi se independendiza del pastor, y que, si el otro sigue dentro del huacal, son situaciones ya del todo sabidos y que continuarán hasta el hastío. En lo que la psicología social denominó el Efecto Boomerang, que no es otra cosa que la repetición de eventos persuasorios tiene el efecto inversamente proporcional a lo que se espera, y refuerza las actitudes del blanco antes de modificarlas -un claro ejemplo ocurrió en la campaña de Salinas de Gortari- cosa de recordar, muchos de los actores actuales, contemporáneos, de hoy en día lo vivieron, pero parece que ya lo olvidaron.

La descarnada voluptuosidad de aparecer en cualquier escenario, bajo los reflectores cual luminarias luciendo histriónicas habilidades y pensando que cada vez se deja una multiplicada estela de impactados seguidores que se convertirán en adeptos y de ahí a adherentes incondicionales, nada más alejado de la realidad venidera, próxima y hasta distante.

La guerra continuará pese a esfuerzos disuasorios, eso de que mientras unos se van a Italia –cortesía de nuestros impuestos- otros a Campeche –con viáticos públicos- a salir también en la foto, será una constante en todo lo que resta del sexenio¸ en tiempos casi olvidados, hacían lo mismo, pero como estaban los suspirantes arropados bajo el manto protector de la capucha del tapado, solo los iniciados sabían qué y por qué se hacía lo que se hacía cuando se hacía porque había veces que hacían como que hacían pero en realidad no hacían y entonces uno se iba con la finta, porque ni suspirantes eran.

Por lo pronto, a los “indecisos” de siempre, ya los van preparando para el voto útil pues se van hartando poco a poco de los flashazos consuetudinarios, cosa de ver y no precisamente en el 2024…