CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

«Es un decir»

David Calderón

Twitter: @DavidResortera

Siempre la libre expresión está en peligro. Pasa en los ambientes definitivamente totalitarios, por ley: el régimen controla las publicaciones, maneja la censura directa, encarcela o desaparece a los que se pasan de expresivos. 

Pasa en los ambientes que controla el crimen organizado, el crimen desorganizado o de plano la violencia caótica. Poder contar, narrar, referir, denunciar… hasta expresar el duelo por los caídos puede traer el silenciamiento del plomo, el acallamiento de la lápida o de la fosa improvisada. El que habla, se muere. El pacto de silencio es entre matones; para los demás es silenciamiento.

Pasa por la concentración económica que acaba controlando los medios, formas y giros de expresión; que en realidad es una concentración no sólo de ingresos por abuso y depredación, el cual -a pesar de su narrativa de “competencia”- es en realidad una red de complicidad, colusión y cohecho que satura los medios y acumula canales. Se acalla al cerrarle el paso en los medios de gran alcance a quienes quieren expresarse  por una causa, las otras: mujeres, jornaleros, niñas y niños, pueblos originarios, estudiantes, migrantes, todo tipo de inconformes que rápidamente se cataloga de inmaduros o indeseables. “Es que tu lucha es muy local, y no es interesante para las audiencias”. “Es que son muy agresivas tus expresiones”. “Es que no vas a patear el pesebre, nomás faltaba: ¿quieres comer, quieres ganar? Atente entonces a la línea editorial”. “Bueno, te hacemos un reportaje; pero luego viene el de otro tema… si quieres más, pues has tu petición de change, o ponte a botear, o toma una caseta”. “La gente quiere entretenimiento, inspiración, no tus datos deprimentes y tus consignas latosas”.

Como todas las libertades, la libertad de expresión es impulsada por quien ya de alguna manera la ejerce. La pelea quien ya la necesita, ahora, en el presente. La pelaea quien tiene algo qué decir, y le apremia. La pelea quien ya probó su dulce sazón y sabe que la vida no es humana sin ella. Pero cuanda la gana, la gana para todas y todos; son ellas y ellos, los predecesores, las exploradoras, quienes desbrozan la ruta, y abren el continente para las mayorías.

Es, la libre expresión, un derecho habilitante. Como la educación, la libre expresión es clave para los demás derechos. No hay libertad de conciencia, si no se pueden expresar ideas cívicas y éticas en el espacio público. No hay libertad de credo, de adherir a una comunidad de fe o negarse a ser indoctrinado, si no tenemos acceso al uso de la voz. No hay libre asociación, porque si me uno a otras y otros por una causa, no puedo asumir que es normal una conjura secreta, musitada en espacios ocultos, sino al revés, una militancia a luz del día, con la palabra escrita y proferida en voz alta.

Por eso, este proyecto al que hoy me sumo con este pequeño aporte, debe celebrarse. Cita Textual es una apuesta para que prevalezca la libre expresión. México hoy está a medio camino de las censuras que arriba señalé: una administración que embiste ya sin pudor ni simulación pero sí con la socarronería y ostentosa arrogancia de la ignorancia; un ambiente en el que se la violencia estruja el habla y amenaza a quien cuestiona tanta muerte; un arreglo de empresas de medios, de publicidad pagada, de “plumas consagradas” que reitera prejuicios y deja poco espacio a la novedad, a las nuevas y nuevos. Hacer este enunciado, abrir un portal de noticias y opinión ahora, es prender un encendedor en pleno apagón. Y eso es esperanza, esos es resiliencia. Comenzamos.