CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Marcaje Personal

Julián Andrade

@JandradeJ

@ElBastionDeP

La vacuna Sputnik V no cuenta con mucho abolengo y no está aprobada ni en Estados Unidos ni la Unión Europea, ni por la Organización Mundial de la Salud. Esto es así porque los estudios sobre su eficacia son poco transparentes.

 Esto no quiere decir que no funcione, sino que no se encuentra en los canales tradicionales de certificación de medicamentos y por ello se han generado dudas.

El presidente Vladimir Putin lo ha presentado como un logro histórico de la ciencia rusa, ya que tuvo luz verde para su aplicación desde agosto pasado,  y eso también genera inquietud, porque cuando la política se mezcla con la técnica, las cosas puede salir mal.

En Rusia, ya se sabe, se hace lo que ordena Putin y no hay mucho margen para las disidencias de ningún tipo, lo que también  provoca inquietudes, sobre todo en círculos científicos que suelen ser escépticos cuando no cuentan con la evaluación para realizar los análisis.

En México será aprobada, el presidente López Obrador ya lo determinó así, luego de una llamada telefónica con el propio Putin, y sería muy difícil que en Cofepris o en la Secretaría de Salud se atrevieran a opinar distinto.

Es más, el subsecretario López Gatell, que aún no sabe del poder del silencio, señaló que la llegada de esas vacunas se debe a su “exitosa” visita a Argentina.

Por ello, es probable que en los próximos meses lleguen millones de dosis que en teoría  ayudarán a  que se cumplan los planes ( es un decir)  de vacunación y  su calendario.

Nos uniremos, en la  utilización aplicación de la vacuna rusa contra el Covid-19, a países como Argentina, Argelia, Bielorrusia, Emiratos Árabes Unidos, Hungría, Palestina, Paraguay, Pakistán, Rusia, Serbia, Turkmenistán y Venezuela. Sin duda llama la atención semejante listado, pero así están las cosas.

Esperemos que sea para bien y que los estudios hayan sido realizados de acuerdo a los protocolos científicos, sobre todo en lo que se refiere a la Fase III, aunque todos entendamos que estamos viviendo una verdadera emergencia.

Lo que sigue alarmando, es el proyecto de vacunación, donde no queda claro cómo se instrumentará a nivel logístico,  ni que vacunas se utilizarán y acaso por ello se tuvo que recurrir a Putin y jugársela con el Sputnik V.