CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Incontinencia verborril a toda prueba, en todo momento

Mancha Humana


Julio Pérez de León
@Vago_Estepario

Del Mexican Curius al descubrimiento de que “México es el país más surrealista del mundo” identificado por André Bretón hay una línea de análisis que busca en lo profundo de los sinsentidos de la llamada “alma mexicana”, es una síntesis coherente, integradora y de una sola pieza.

Más recientemente con el descubrimiento de que “México es el país con más mexicanos” situación que por más extraña que arezca es cierta, a la reveladora idea de que solo queda en el imaginario non popular el movimiento Estridentista mexicano, ese que apoyaba el desarrollo y progreso, luchaba en contra del conformismo, sus seguidores se autodefinían como radicales, intransigentes y herméticos.

Ambos binomios que buscan conceptualizar, de alguna manera a México, y no por los 500 años de algo que ya lo debió rebasar el tiempo y espacio, pero están estrechamente ligadas al México Bronco y el México Profundo, prevalecen en la actualidad y seguirán así varios milenios más.

Como mecanismo que lucha contra el olvido y a distracción, la clase política y empresarial, a la más mínima provocación se encargan de hacerlo notar sea con su silencio cómplice cuando trasciende la noticia de los actos de corrupción de cualesquiera de los bandos que han estado en el poder desde el municipal, estatal al federal.

De esa forma, del paso de los acusados de moda en el expediente Pemex con Lozoya cantando nombres, a la gélida pesadilla de que los funcionarios de alto nivel –sin importar el color de su piel- estén en el Top 3 de quienes compran bienes inmuebles en el vecino país del norte como mecanismo probado, calado y garantizado de lavar dinero, a ahora, que las recién identificadas como factureras y empresas fantasma armonizaron cuentas contables con Morena y en la misma nota con el PRI, PAN, PVEM y vaya usted a saber con cuáles más.

Si ese recuento no raya en lo surreal de un espíritu que se eleva a lo más profundo del Mexican Curius, nada entonces, lo podría ejemplificar, en el fondo, cuando los acusados son de un color, los afines callan y los otros alzan sus voces, y se van pasando el megáfono en el que estalla la incontinencia verborril.

La verborragia se contagia y se acentúa en los medios de comunicación y en la vieja clase de comentócratas, quienes no pudieron seguir con dignidad su papel de columnistas o articulistas, solo para comentar, reaccionar a lo que sucede en el día.

Lo que debería ser un ritual singular, cae en el costumbrismo de todos los tiempos en todos los Méxicos, es un modelo que facilita al poder hacer y deshacer a su arbitrio y antojo, sin pena se le informa al o a la acusada de recibir sobornos del narco, de corrupción con contratistas o de cualquier otra sutileza: “Sé que serás desplazado, lo cual significa sin duda alguna, que te dimos tu lugar en un momento dado, lo lamento, tendrás que hacerte a un lado, es más estético a que te quitemos… así son las adaptaciones”.

A cada nuevo presunto o nueva presunta aparecen nuevos mudos y nuevos cínicos, solo a la espera del cambio de turno, la meta es sencilla: Sostener un sistema que como acuñó el chamaco aquél de “las ratas de dos patas”: funciona y funciona muy bien.