CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

¿Incongruentes? No las feministas, el Presidente

¿Lo dije o lo pensé?

Nery Anaya Monroy

@NeryAnaya

“Cae más rápido un hablador que un cojo” pensé cuando decidí hacer esta columna de conmemoración del 8 de Marzo y que sin duda será tomada como insurrección “derechista, conservadora, privilegiada” y políticamente incorrecta. Y más que política, es una defensa del movimiento feminista y una manifestación de por qué tiene mi absolutamente respaldo, y defensa, porque está siendo injustamente criticado, atacado y descalificado por quien más debiera defenderlo, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador.

Estoy muy decepcionada. Se siente bien gacho llevar más de la mitad de mi vida trabajando, apoyando, queriendo, creyendo, defendiendo, votando a una persona, su ideología, pensamiento y “estilo personal de gobernar”; perdiendo incluso amistades, familiares e incluso tener problemas graves con la pareja por defenderlo, y de pronto que se nos diga que “no pensamos”, que “nos manipulan”, que “exageramos” y que además “somos violentas y agresivas, cuando exigimos alto a la violencia con violencia, por tanto incongruentes”.

Todos los días trabajo creencias y valores y en ser congruente con mi decir y mi hacer. En honor a esa congruencia hoy uso este espacio para defender mis ideales y enaltecer mi lucha en favor de toda mujer, pues es justificada y mi rabia también es absoluta: he sido víctima de abuso, discriminación laboral, acoso en el trabajo, la escuela, el transporte, manejando, en casa, y además me da mucha tranquilidad manifestarlo, gritarlo y reafirmarlo porque aunque habrá por ahí quienes quieran atacarme, desprestigiarme e incluso insultarme, estoy convencida de que la única manipulación de la que he sido víctima es creer por 22 años que AMLO era progre, pues resultó macho, terco y al parecer sordo y ciego.

Soy hija de una madre soltera que tuvo siete hijos y que hasta el día de hoy ha sido y sigue siendo víctima de casi todos los hombres de su vida, parejas, amigos y familia. Como muchas mujeres víctimas del patriarcado y sin darse cuenta han criado a sus hijos varones en la misma ideología y terminan siendo víctimas de sus hijos también, y a un grado de violencia tan sutil que ninguno de los dos lo percibe.

Es sólo una parte de mi historia, si nos remontamos históricamente a las mujeres de mi familia vemos una enorme lista de madres solteras, abandonadas, violadas, discriminadas, explotadas, segregadas, incluso encarceladas y violentadas, por sus propios familiares y seres queridos, ya sea por su condición económica, de salud física y mental, por su debilidad ante la figura masculina o por no tener padre, pues ante la falta de esa figura, cualquier macho cercano de la familia decide ejercer autoridad sobre ellas sin tenerla.

Todas ellas trabajadoras, que nos sacaron adelante a sus hijos, entregadas, porque si algo es verdad es que las mujeres nunca se van, se quedan siempre a afrontar la vida como venga. A diferencia del “varón” que cuando no sabe qué hacer o como responder huye. No está de más la comparación con las leonas que son quienes cazan y proveen el alimento a sus familias. No somos la única especie sobre la tierra que cuando se tiene que sacar las garras por la familia, las saca.

Como verán mi contexto, desde que nací, la figura masculina siempre ha estado ausente y cuando ha hecho presencia siempre ha resultado negativa, esto debiera ayudarles a comprender porque los hombres han resultado un problema en mi vida, la de mi mamá y las mujeres de mi vida. Perdón, pero “todos tenemos nuestras más profundas razones para ser como somos, sentir lo que sentimos y decir lo que decimos” y estas son las mías, mera experiencia vivida en 42 años. 

Nunca olvidaré al orientador vocacional de mi secundaria, Ubaldo Dander, quien siendo amigo de mi madre, le propuso le cediera mi tutoría para según él “educarme un poquito y ayudarme a tener respeto por la autoridad y por los hombres, porque evidentemente no les tenía respeto alguno”. Este pensamiento lo obtuve muy joven, basada en mera experiencia, nadie me tuvo que decir que los hombres eran malos casi por naturaleza, lo veía todos los días. Pero esa inteligencia me ayudo a estar a salvo. No me imagino de que manera pretendía ese hombre enseñarme a respetar la autoridad, pero agradezco que mi madre no haya aceptado. 

Si me pusiera a contar la historia de las mujeres de mi familia y la propia, en cuanto a cómo este mundo de machos nos ha oprimido, discriminado, maltratado y violado, los programas de tele dramáticos que retratan casos de mujeres que sufren me quedarían cortos. Son muchas y muy tristes historias. Pero hoy me resulta más triste que la comunidad, los gobiernos, las organizaciones, y sobre todo el presidente de mi país, descalifique, desconozca, ataque y desmoralice más a nuestro género, al desconocer el dolor y sufrimiento del que somos víctimas casi desde que nacemos.

La única razón que considero lógica, y que aún así no justifica en absoluto su actuar, es que Andrés Manuel no tuvo hijas mujeres, por lo tanto le es imposible comprender que somos víctimas natas. Tener hijos hombres es más fácil cuando se tiene un origen rural tan verdaderamente conservador, como ha demostrado ser realmente AMLO. 

Porque definitivamente el feminista es uno de los más progresistas movimientos mundiales, y darle la espalda es un grave error. ¡Claro, estamos enojadas, mucho! porque nadie sabe lo que es vivir todos los días con miedo, con rabia, con el dolor de haber sido abusada, por tener a los agresores en casa y no ser escuchadas por nadie, porque la cantidad de mujeres que mueren todos los días es alarmante y pareciera que no le importa.

Pero sobre todo y más importante, porque al presidente “más cercano a la gente y popular de todos los tiempos” parece ignorar que su triunfo nos lo debe a nosotras las mujeres, quienes con igualdad luchamos con él exigiendo voto por voto, estuvimos en las mesas de su plebiscito cuando no lo dejaban ser Jefe de Gobierno de la Ciudad, en las marchas contra un desafuero injusto, esas mujeres estuvimos en los plantones que colapsaron la ciudad y hoy discriminatoriamente nos manifestamos y somos repelidas con un muro. 

Perdón pero el “traidor, conservador e incongruente” es quien no sólo no escucha al movimiento cuando se dice cercano al pueblo, que por cierto habitan más mujeres que hombres, según cifras del INEGI, y que fundó un partido que se denominó Movimiento de Regeneración Nacional, que nos prometió que “juntos haríamos historia” pero que al postular a un candidato como Félix Salgado Macedonio, solo nos reafirma que no ha regenerado nada, se repite la misma historia.

Un gabinete compuesto en un 50 por ciento debiera gobernarían con perspectiva de género, pero no, el silencio al interior de incluso los institutos de mujeres, nos hacen pensar que ellas también sucumbieron ante el patriarcado, como nuestras madres, las de las feministas que nos regañan por romperlo todo, por enojarnos por cómo las han tratado a ellas, por estar hartas, como si las revoluciones se ganaran con pétalos de rosas, esos con los que nos han golpeado toda una vida.

No señor, la 4T será feminista o no será.

¡Ups! ¿Lo dije o lo pensé?