CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Viernes Lúdico

Roberto Mendoza, periodista

@SoyRoMendoza

Se terminó la segunda temporada de “For all mankind”, una de las grandes series de todos los tiempos que propone apple tv. Esta serie plantea una premisa en el futuro posible, en el ¿qué hubiera pasado sí? En lugar de que los americanos hubieran conquistado la luna, los rusos hubieran llegado primero y hubieran, si no ganado la carrera espacial, le dieran un duro golpe a la NASA. Implícita está la crítica de que cómo los americanos llegaron primero, pues consideraron que habían ganado, sobre todo porque los rusos ya no hicieron el esfuerzo, entonces los americanos se sentaron en sus laureles y por eso no hay una base lunar y tampoco se ha puesto un pie en marte.

En este gran What If? No sólo los rusos llegan primero a la luna, sino además admiten a las mujeres en el programa, desde la perspectiva de Ronald D. Moore, el escritor y creador de la serie, grandes cambios suceden en el EEUU gracias al impulso de la carrera espacial, las mujeres se integran más pronto a las acciones del ejército y del programa espacial, los latinos y los negros también, porque se necesitaría dar la idea de que ese país es una potencia incluyente.

La primera temporada nos presenta la manera en que los americanos le hubieran dado la vuelta a la derrota de no llegar a la luna primero y no sólo llegan al satélite, sino además construyen una base y buscan un sitio donde extraer recursos minerales, incluso, en el desarrollo de la serie, se plantea un acercamiento entre astronautas y cosmonautas. Todo sin dejar de lado el drama de una buena serie, con enredos románticos y momentos muy interesantes de geopolítica y de política interna.

En la segunda temporada, la apuesta es mayor, ¿qué pasaría si llevamos armas a la luna? ¿Qué pasa si por algún motivo se tienen que disparar y muere alguien? ¿Qué pasaría si se llevan armas nucleares a la luna? Esas preguntas se responden en la serie de una manera muy interesante y la narrativa, te pone al borde del sillón. Aunado a eso, también vemos el romance y cómo la sociedad americana cambia en sus valores más profundos para hablarnos de cómo somos actualmente y propone que los cambios como sociedad que hoy experimentamos se hubieran adelantado con una carrera espacial más activa.

For all Mankind es un diamante en medio de una gran oferta de cuentas de vidrio, una serie de ficción muy bien pensada, que no carece de efectos especiales y CGI, pero juega con una gran elegancia y una enorme lógica sobre cómo podrían haber sido las cosas. Termina dándonos una gran lección de que una decisión de dos personas si pueden cambiar y salvar al mundo, aun cuando no haya sido una decisión política o precisamente, por eso.

Celebro que la serie tenga anunciada una tercera temporada donde otra vez, como cachetada con guante blanco, hay un serio reclamo sobre la capacidad que ya tenía la humanidad de llegar a Marte, desde finales del siglo pasado, pero como se acabó la competencia pues estamos en otra cosa.