CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

El Recuento de los Robos a las Instalaciones Escolares tras la Pandemia

Heriberto Prieto 

@heribertopz21

Si visitas casualmente tu escuela, el verla vacía es desolador, pero aún más al. estar deteriorada por la falta de mantenimiento y por el robo de sus equipos e instalaciones en mucho de los casos. 

El equipamiento de aulas multimedios, laboratorios y talleres al regresar ¿quedarán en las mismas condiciones que tuvieron al suspenderse las clases tras la pandemia por el Covid-19?

¿Pero que acaso no existe un ahorro para los padres de familia? No. Los padres de familia dejaron de gastar en enviar a sus hijos a las escuelas, en recursos didácticos (aunque ese parece que no fue para todos), eventos extraescolares y finalmente la propia clausura. 

Lo cierto es que los propios gastos por servicios de consumo de telefonía fija, móvil, electricidad también tuvieron su incremento y la adquisición de tecnologías que permitieran la continuidad de la educación remota emergente. 

Para el inicio del ciclo escolar 2020-2021, la preocupación de las familias sobre si deberían aportar las cooperaciones voluntarias que se solicitan cada año en las escuelas era enorme.  El uso de estas cooperaciones es la de mantener las condiciones escolares en el mantenimiento de áreas verdes, electricidad para iluminación y el velador.

En momentos de pandemia congregar a los padres de familia para el cuidado de las áreas verdes no era conveniente. Dicho esto se empezaron a dar los robos a las instalaciones que comenzaron con atracos en sus equipos de cómputo, máquinas de talleres y aparatos en laboratorios, de las cuales son innumerables las denuncias presentadas por los responsables de las escuelas.

Se piensa que todas las escuelas tienen personal de vigilancia o velador. La pregunta es ¿cuáles? ¿Las grandes escuelas con más de 100 alumnos? o ¿aquellas con un número inferior o hasta menos de una decena? ¿La situación pudo tener algún remedio? Para estas alturas solo la petición de las escuelas, que además de productos para llevar a cabo los cuidados de limpieza y protección, deben acompañar diversas solicitudes para acondicionar sus instalaciones y equipamiento para realizar su tarea en la presencialidad.

Los problemas no se arreglarán hasta que las autoridades en sus tres niveles de gobierno participen por el cuidado se la infraestructura física instalada en las escuelas.

No basta con tener un teléfono de emergencia para reportar el robo en fragancia. La mayor parte de estos ilícitos se cometen en momentos que bien se sabe están sin la presencia de personas.

El dejar de actuar en el cuidado de las escuelas significa que los gobiernos deberán otorgar un presupuesto para atender estas necesidades para un inicio escolar que tendrá que esperar turno con otras prioridades de obras o acciones.

¿Pero acaso no están aseguradas? Sí. Pero con la novedad que todo lo que se recupere de ese seguro se va la fondo de las dependencia educativa y se reasignara acorde a sus prioridades y no precisamente la escuela afectada es la que recibe este beneficio.

¿Cuál es la opción para resolver el problema de los robos en las escuelas? Sería:

Que las autoridades asumieran el resguardo de las escuelas.

Contar con vigilancia de las autoridades sin costo.

Rondas de patrullaje para que no se vean abandonadas las escuelas. Instalar equipos de video vigilancia.

Generar un centro de acopio para el resguardo de los inmuebles por las autoridades que son de mayor valor y/o beneficio para los estudiantes.

Como dijera Fernando Savater “Cuando nos referimos al robo, en general hablamos de la depredación, de privar a personas de forma injusta de cosas que tienen derecho a disfrutar. En cambio, dudamos en utilizar la expresión robo cuando se trata de una acción efectuada por una necesidad.”

En fin, el robo a las escuelas no es la falta de condiciones, sino la forma de privar de aprendizajes en espacios acondicionados para la vida.