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PERIODISMO INDEPENDIENTE

El PRI no aprobará la Reforma Eléctrica

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Julián Andrade, escritor, periodista y fundador de El Bastión de Papel

Twitter: @JandradeJ @ElBastiondeP

El PRI no aprobará la Reforma Energética, cuando menos no como se planteó en la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador. Se lo impiden sus documentos básicos, la plataforma de la coalición Va por México y el compromiso que establecieron con empresarios y organizaciones de la sociedad civil agrupadas en Sí por México.

Este lunes, los líderes del PRI, PAN y PRD, Alejandro Moreno, Marko Cortés y Jesús Zambrano, se reunieron con Claudio X González y con Gustavo de Hoyos Walther.

Lo que se difundió del encuentro, es que la alianza se mantiene y que buscarán que continúe para las el 2022 y, sobre todo, para el 2024.   

Esto no quiere decir que no existan márgenes de negociación y en particular para los priistas, quienes han señalado que hay que discutir a profundidad el tema del litio, que, si bien no es el aspecto central de la propuesta de Palacio Nacional, también es relevante para el futuro, sobre todo en lo que tiene que ver con las perspectivas de inversión.

Lo que no transitará, es el debilitamiento o la desaparición de los órganos de control, como la Comisión Reguladora de Energía y el Centro Nacional de Control de Energía.

Alejandro Moreno ha señalado que están comprometidos con el medio ambiente y con lograr mayor competitividad como país, aspectos que también quedan en entredicho en el planteamiento de reforma que se discutirá próximamente.

Las posibilidades de un pacto con Morena en el tema eléctrico se alejan o nunca estuvieron realmente en la mesa y la percepción de su viabilidad más bien responde a los deseos de Palacio Nacional de sumar los votos que sean necesarios para aprobar su reforma y estos al parecer solo ve posible su obtención en el cuadrante del PRI.

En la 4T saben que la apuesta es alta, pero tampoco están ofreciendo algo más que una improbable restauración del priismo histórico, aquel anterior al gobierno de Carlos Salinas y a sus privatizaciones.

Ahí se equivocan, porque el pleito de la militancia y la dirigencia de lo que fue el partido dominante, no es con una época de éxitos y resultados, en materia política y económica, sino a lo que vino después, y en particular al abandono que sufrieron luego de la paliza que les propinó Morena en 2018.

Los priistas de la actualidad se formaron, en su mayoría, en la democracia, no en el antiguo sistema político que empezó a fracturarse desde 1968 y que llevó a la alternancia en la presidencia en el año 2000.

El PRI nada gana con la reconciliación con el pasado autoritario y sí puede perder mucho en el presente y futuro democrático.

Por lo pronto, sería imposible o muy difícil, convencer a los electores de que voten por alianzas entre el propio PRI, con el PAN y el PRD, cuando al mismo tiempo se opta por la vuelta al estatismo y a la restauración del presidencialismo.