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Periodismo Independiente

El DEAN, 2021: ¿hacia una mejor gestión del COVID-19 en la frontera México-EEUU?

José María Ramos, profesor El Colef

@ramos468

Este jueves se efectuará la primera reunión del Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN) luego de que durante la administración del ex presidente Trump no se promovió alguna reunión. El DEAN se creó en 2013 y promueve prioridades económicas y comerciales estratégicas para ambos países, con el objetivo común de favorecer el crecimiento y el desarrollo económico, la creación de puestos de trabajo, la competitividad global, la reducción de pobreza y la desigualdad (State Department International Media Engagement, 2021).

Entre sus principales estrategias destacaban: 1. Promover la competitividad y conectividad; 2. Fomentar el crecimiento económico, en términos de fomento de la productividad, la iniciativa empresarial y la innovación; la promoción de las inversiones y una estrategia integral de desarrollo económico; el emprendimiento y el desarrollo de la mano de obra y empoderamiento de las mujeres y 3) asociación para el liderazgo regional y global, destacando la priorización del comercio regional la transparencia y combate a la corrupción. El objetivo de estas estrategias es coordinar intereses y prioridades compartidas que afectan el crecimiento y la competitividad de las economías de los Estados Unidos y México. La vinculación del DEAN con la frontera norte derivó en la creación de la Frontera en el Siglo XXI

Como se puede apreciar, por primera vez quedó plasmada la intención de gestionar la frontera de manera conjunta y a través de un Comité Ejecutivo Binacional (CEB) y el diseño de un Plan de Acción Bilateral México-Estados Unidos para la Gestión de la Frontera en el Siglo XXI a finales de 2010. Este modelo de gobernanza multinivel se caracteriza por tres dimensiones: competitividad económica,  seguridad  y movilidad de las personas. Se integra por tres instancias: Subcomité de Seguridad y Procuración de Justicia, promueven la eficiencia binacional; el Subcomité de Flujos Seguros facilita el flujo seguro y eficiente de personas y bienes en los  cruces fronterizos terrestres entre México y Estados Unidos. Esta instancia es estratégica, porque se orienta a gestionar los riesgos en los cruces y finalmente, el  Subcomité de Infraestructura, en el cual se coordinan las nuevas iniciativas de proyectos de cruces terrestres. 

Durante 2015 se lograron avances que impactaron positivamente en promover la interacción transfronteriza en la región. Un proyecto fundamental para la región fue la construcción de Conexión Peatonal Aeroportuaria Tijuana-San Diego (SRE, 2015

Los Subcomités que integran el CEB reflejan un eficaz proceso de institucionalización de una política de cooperación en seguridad fronteriza en el marco de conciliar la agenda terrorista con una agilización del cruce de personas, autos y mercancías. El modelo de Frontera del Siglo XXI se ha mantenido desde el año del 2001 y cumple este 11 de septiembre 20 años de funcionamiento. Esta experiencia de gobernanza multinivel es un eficaz ejemplo para reducir la pandemia del COVID -19 en la relación fronteriza México-Estados Unidos y con ello permitir el acceso terrestre a los residentes fronterizos mexicanos con visa a los Estados Unidos.

El contexto  de la pandemia del COVID-19 pudo haber sido la coyuntura para reactivar el Diálogo Económico de Alto Nivel en marzo del 2020, como una opción para promover protocolos sanitarios transfronterizos y con ello mantener la agilización de los cruces fronterizos. Sin embargo, es contradictorio que el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), que es una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos, no forma parte del DEAN y además con base a las Órdenes bajo Secciones 362 y 365 de la Ley de Servicio de Salud Pública (USDHHS, 2020 y 2021),  rechazó la colaboración transfronteriza en materia de salud y con lo cual se siguen deportando a miles de migrantes irregulares, -cerca de un millón de expulsiones en los últimos siete meses- sin considerar su situación de contagio. Se considera que esta es una política contradictoria, porque la agenda económica y el avance hacia una frontera segura dependerá de una eficaz colaboración sanitaria y con ello mantener la competitividad económica, tal como fue la experiencia del Plan de América del Norte para los Animales y la Influenza Pandémica (NAPAPI, 2012) y en el marco de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad en América del Norte (Aspan) creada en el 2005.

En la administración del presidente Biden se pretende reactivar el DEAN con nuevas prioridades. El antecedente de su reactivación se vinculó con el  T-MEC y en el marco de la reunión virtual entre los presidentes López Obrador y Biden del primero de marzo del 2021. En esta reunión presidencial se consideró al DEAN “como motor de la prosperidad y los derechos laborales de América del Norte en ambos países al generar oportunidades laborales, mejorar las protecciones para las y los trabajadores y prevenir el trabajo forzado”. Igualmente ambos gobiernos acordaron “fortalecer la resiliencia y la seguridad de las cadenas de valor binacionales, por lo cual se reiniciará el DEAN para avanzar en estos objetivos”. El problema es que la resiliencia y la seguridad de las cadenas de valor dependen de una eficaz colaboración sanitaria.   

Este 9 de septiembre se reanudará las reuniones sobre el Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN) en Washington, DC bajo el liderazgo de Kamala Harris, Vicepresidenta de los Estados Unidos. Este año las prioridades del DEAN se enfocarán en cuatro ejes centrales: Reconstruir Juntos; promover el desarrollo económico y social sostenible en el sur de México y América Central; asegurar la prosperidad hacia el futuro; e Invertir en Nuestra Gente. El DEAN complementa y refuerza el amplio espectro de asuntos importantes para la relación bilateral, incluida la recuperación de la pandemia de COVID-19, generar resiliencia ante el cambio climático, abordar las causas fundamentales de la migración y cooperar en temas de seguridad.

¿Cuáles son las lecciones que deja el papel del Plan de América del Norte para los Animales y la Influenza Pandémica (NAPAPI, 2012) en comparación de la gestión del DEAN en el contexto de la pandemia del COVID-19?:

Existió una gobernanza para resultados con todos los elementos de gestión que implica el modelo (visión, estrategias, coordinación, planificación, evaluación, etc).

• Voluntad política presidencial y su institucionalización correspondiente

• Una concepción de comunidad regional de América del Norte para disminuir  efectos en la competitividad, relaciones comerciales y bienestar regional.

• Articulación con las dimensiones de seguridad, sanidad, agrícola, ambiental, destacando la relación con la Alianza para la Seguridad y Prosperidad en América del Norte (Aspan) y su implicación trilateral, en términos de gestionar problemas comunes para garantizar una seguridad compartida frente amenazas.

• Un marco integral de seguridad sanitaria regional intersectorial asociado a salud, agricultura, seguridad y relaciones exteriores para proteger, controlar y proporcionar una respuesta de salud pública y pandemias.

• Una visión trilateral de futuro, en la cual los presidentes de los países de América del Norte ya visualizaban a una pandemia: “reconocen que el riesgo de otra pandemia no ha disminuido y que la comunidad mundial se enfrenta a una amenaza constante planteada por el surgimiento y propagación de otros virus de la influenza con el potencial de causar otra pandemia de influenza” (NAPAPI, 2012)

Como se puede apreciar, los antecedentes y el potencial del NAPAPI es un ejemplo eficaz e una gobernanza multinivel y regional para gestionar la pandemia del COVID-19. 

El desafío de la gobernanza sanitaria en un contexto de frontera segura es adaptar los aprendizajes la modernización y el desarrollo de la infraestructura en la frontera México–EE.UU. de los últimos 20 años. Por ejemplo, en estos años se han construido nueve Cruces y Puertos fronterizos, mientras que el comercio de mercancías entre México y Estados Unidos se triplicó entre 1998 y 2014, alcanzando más de $500 mil millones de dólares (BDAN, 2019)

El Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN) tiene el reto de integrar la experiencia y logros de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad en América del Norte (Aspan) y particularmente la visión de que la competitividad sostenida de América del Norte requiere de cadenas de suministro seguras y de fronteras eficientes, lo cual se logrará bajo un enfoque de cooperación y vinculada con las políticas de la Frontera del Siglo XXI. Para tal efecto, es fundamental considerar la experiencia del Plan de América del Norte sobre Influenza Aviar y Pandémica (NAPAPI) del 2009 al 2012, que representó una eficaz respuesta coordinada a la pandemia H1N1, lo cual es un ejemplo global de cooperación a fin de gestionar pandemias como el COVID-19, y fortalecer  la salud y seguridad de América del Norte en el marco del T-MEC.