CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

De lengua me echo un taco, el caso de ¡tooriiito Salgado!

Mancha Humana


Julio Pérez de León
@Vago_Estepario

Son muy escasas y contadas las ocasiones que puede suceder, ello se debe a la dificultad y el bajísimo nivel de probabilidades de ocurra, pero en México no deja de sorprender su aburrida cotidianidad.

Al sobrecalentarse la única neurona “viva”, tanto por su eventual empleo como por las condiciones de vejez precoz-tardía, la clase política cae día tras día en deslices, lapsus linguae, constantus tarugae y declaraciones sin ton ni son. El caso de Félix “El toriiitooo” Salgado al tener de frente la posibilidad de perder su premio de ser gobernador morenista en Guerrero, amagó con que, si no le regresaban “la candidatura, no habrá elección” en aquélla entidad.

Esta frasecita, que al tiempo dirá que no la dijo y que fueron malinterpretadas sus palabras, sacadas de contexto y es parte de los medios neoliberaloides que buscan desprestigiar la 4T, se inscribe dentro de un sistema en el que el legislador, el chalan del asistente del bolero del Jefe de Asesores, el que se sienta en una dependencia –manque sea en la sala de espera- el que se cree dentro de la clase política porque en la puerta de acceso los polis los conocen, al que vive del erario pues, le vale gorro haberse convertido en un ente público y saca a la luz fanfarronadas cotidianas que seguramente en su círculo cercano sacarían hilarantes carcajadas de esas que brotan del alma motivada por caer bien a Don Ínfulas.

Al salir de la llamada avenida Don Nadie y entrar al callejón Cuasi Algo les aflora su personalidad, no son pocos los ejemplos de verborragia (hemorragia verbal) y conductas lesivas y lascivias en público ni pensar en lo privado. Ahí están los ejemplos de Lord Nalgadas, o aquél ya candidato a gobernador neoleonés que dijo: “Me casé contigo pa’ mí, no pa’ que andes enseñando” lo que le afloró su carácter panista ignorado para la grande estatal y ahora cobijado por los “naranjas”.

De este pelo hay muchos más ya lo comentarán en la sobremesa. Pero una cosa se emparejó con la muerte en cuanto la seguridad, si un político dice que: “no habrá devaluación”, “no habrá inflación”, “resolveré el conflicto en Chiapas en 15 minutos”, “defenderé el peso como un perro”, es un hecho que se viene devaluación, inflación y que no se acabará el conflicto chiapaneco.

Tal vez, todo comenzó con aquella declaración de Díaz ori a un periodista extranjero en que afirmó que México y él estaban listos para que gobernara otro presidente, y pos bueno, se vino una nueva reelección.

El asunto de fondo es que hay un cobijo, ese mal entendido fuero que ya no los defiende por manejar en estado de ebriedad o bajo los efectos de algún psicotrópico, y con mostrar la anhelada y añorada “charola” o con el clásico “¿no sabes quién soy?, soy el hijo del compadre, del tío del vecino del preciso”.

No es asunto de fuero o fueros interno, sino del ego y la impunidad con la que goza la clase política post-porfirista sea del partido que sea, nada cambió la revolución.

Quienes sí, para que no se diga que todo es negativo, es que la mayoría de los institutos electorales tanto locales como el federal, están puestos para que una vez que entreguen las constancias de mayoría, cierren sus puertas y entreguen las llaves como lo afirmó el consejero electoral Mauricio Huesca, del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), ello, dados los recortes que estos organismos autónomos tuvieron en este 2021.