CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Roberto Mendoza, periodista

@SoyRoMendoza

No tenía muchas expectativas sobre esta película, con los tráilers que había visto imaginaba que la historia sería una sosa precuela de la película de 1990 protagonizada por Glenn Close quien por cierto es productora ejecutiva de esta película, pero la verdad es que Cruella es una genialidad.

Es un cuento de hadas….Espere no, no hay hadas, aunque si hay magia, es una gran historia bien contada, que utiliza los mejores recursos del cine para sorprendernos, en la cinta hay muchas genialidades, lo primero es la conformación de los personajes, destaco el maquillaje, que es no un elemento en la película sino un personaje más, igual el vestuario. Claro la película es sobre moda entonces el vestuario es importante, pero la cinta va más allá por que el vestuario le da sentido a toda la película, le doy unos ejemplos, advierto que aquí hay unos pocos spoilers. El vestido hecho de trapos sucios y papel de periódico es un espectáculo visual, el vestido lleno de capullos de polilla es también una genialidad, pero no queda ahí, toda la ropa y el maquillaje de todos los participantes de la película hacen le dan un toque estético único al filme, obviamente destaca el maquillaje, sobre todo el de ojos de la protagonista, desarrollado por Tom Davies.

Otra genialidad de la cinta es la continua sincronización de la música con la imagen, todo el tiempo la música crea un ambiente que llega a una cúspide con un concierto al aire libre que se mezcla con un desfile de modas, un festín visual y musical, sin caer en el cliché del videoclip.

El uso de los perros es fantástico, desde el chihuahua disfrazado de rata, hasta la perfecta sincronización de los dálmatas. Si son creados por CGI, yo lo dudo, pero si es así, es un paso más allá, en la construcción de animales digitales. 

Quizá Emma Stone se vea de repente un poco sobreactuada, pero el personaje es una verdadera mezcla de sentimientos, ademanes y técnicas; entonces el propio personaje tiene que sobreactuarse. La otra Emma, la señora Thompson para mi es la reafirmación de una gran actriz, ella ya nos había dado muestra de una buena actuación pero con personajes más cargados al drama como Elinor Dashwood en Sensatez y Sentimientos o Miss Kenton en Lo que queda del día, que si bien son muy buenas interpretaciones no son de un villano, incluso como el agente O en Hombres de Negro, la señora Thompson se ve un poco sosa. Pero aquí, logra una gran interpretación, sin embargo no se le puede comparar a Meryl Streep con su genial personaje de Miranda Priestly en The Devil Wears Prada.

Otra genialidad en la cinta, es la extraordinaria, comprensión de los personajes.  Lo difícil que es trabajar con un genio, la fina línea que divide la bondad con la maldad, lo difícil que es la interacción con alguien que sabe lo que quiere y que puede lograr lo que se propone, pues estos personajes, igual que en la realidad, no se atienen a las formas ni a las sutilezas, sino son directos y autoritarios, por eso es muy difícil hacer una verdadera diferencia entre la protagonista y su contra parte pues las dos son en muchos momentos odiosas y crueles, admirables y fantásticas, hermosas y repulsivas.  

Importante señalar que en la cinta si están los protagonistas de la película One Hundred and One Dalmatians que en México le pusieron el absurdo y estúpido nombre de La Noche de las Narices Frías, pero ambos son de orígenes étnicos muy diferentes, pues Anita es la actriz negra Kirby Howell-Baptiste y Roger es el actor de origen iraní Kayvan Novak.

Por eso la cinta no es exactamente una precuela de su posible contraparte de 1961 aunque si tiene una muy buena conexión con ella en la escena postcréditos.

Cruella es una gran película, sin la menor duda, pero no sé si vale la pena gastar los 329 pesos extras de la suscripción Premiere Access de Disney Plus o esperarse al 16 de julio y verla con su suscripción activa, claro también puede ir al cine, pero recuerde que aún no todos se han vacunado contra el covid y que los cines tienen un aforo del 30 por ciento.