CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Mancha Humana

Julio Pérez de León
@Vago_Estepario

Los resultados electorales del pasado 6 de junio no dieron muchas sorpresas, más allá de que las encuestas anticipaban triunfos para Morena en varias gubernaturas y que conservaría mayoría calificada o no en la cámara baja; lo relevante es que el modelo de juntar chile, mole y dulce en una candidatura no es lo mejor.

Previo a los resultados distritales, este análisis se basa en el conteo rápido elaborado por el INE en las elecciones para renovar el poder ejecutivo en 15 gobiernos estatales.

Como ya se sabe Morena obtuvo 11 (10 con aliados y uno solo), PAN ganó 2 (uno con PRD y otro con un partido local), PT/PVEM obtuvo uno y MC triunfó en un estado.

La alianza Vamos X México compuesta por PAN-PRI-PRD no ganó una sola gubernatura, en ocho quedó en segundo lugar y en tres en tercer lugar, las restantes cuatro, la coalición se perdió con los partidos de reciente creación e independientes.

En este espacio y en varias entregas comentamos acerca de la percepción que los militantes tuvieron y tienen acerca de la combinación de partidos entorno a una persona, a un candidato/a que llega de fuera de las filas, la fusión ideológica y de estructuras partidistas no terminaría por fructificar de manera positiva, los resultados dan cuenta de ello.

El fenómeno no es nuevo, en esas entregas resaltamos que la experiencia en la elección 2018 no resultó, el que el PRD la izquierda “progresista” se dejara tragar por el PAN la derecha “conservadora” no cuajó; que el PRI hiciera propio con un candidato externo con antecedentes como funcionario blanquiazul tampoco funcionó.

A fin de cuentas, por ejemplo, en Baja California que se llegó al extremo de lanzar a una ex miss universo –pomposamente llamada candidata ciudadana- impulsada inicialmente por el PAN llevó al voto furo tricolor a cerrar filas por el priista que se lanzó por cuenta propia. Campeche, otro caso, el sobrino del líder tricolor, Alito, impulsado también por PAN y PRD desencadenó en enojo y voto de rechazo más que de venganza, y en ello se llevó a varias presidencias municipales y diputaciones locales.

A modo de spoiler ya para el 2024, por el PAN trabaja Ricardo Anaya como candidato repetidor, del lado PRI, Alito va en caballo de hacienda, pues es quien decide las candidaturas y que ya lo “destapado” incluso en pleno proceso electoral; por Morena ya se tambalean los punteros luego de la tragedia de la Línea 12.

De fondo, lo que debería prevalecer es la química pura al interior de los partidos, sus propuestas legislativas y candidaturas futuras.

En la próxima entrega, veremos, con base en los resultados distritales, si es que ya están entregados y sin muchas quejas legales, cómo funcionó la estrategia de la alianza de juntar chile, mole y dulce.