CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Democracia Sin Fronteras

Enrique Andrade

@e_andradeg

A partir de que el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró al Covid-19 como una pandemia mundial; los gobiernos de los países del mundo han tomado distintas decisiones para enfrentar a la enfermedad, primero respecto a la suspensión de actividades, la mayoría dejó las actividades en el sector de salud, el de alimentación y el de transporte; y después respecto del uso de medidas sanitarias para disminuir los contagios; sana distancia, lavado de manos y uso de cubrebocas obligatorio o a criterio individual.

Se han tomado también decisiones en acuerdo con las autoridades sanitarias para que subsista la vida democrática y el estado de derecho, sin embargo, como pasó con las medidas para prevenir el contagio, éstas han sido distintas y tomadas por diferentes autoridades, dependiendo del marco constitucional de cada país y de las diferentes presiones políticas.

Así, según  IDEA Internacional, 75 países decidieron posponer elecciones tanto nacionales como locales a partir de la declaración de la OMS, de éstos en 50 países solamente se movieron las fechas de la elección y se llevaron a cabo en el segundo semestre; sin embargo, en otros 105 países y territorios las elecciones si se llevaron a cabo en el primer semestre de 2020 como se tenía previamente planeado, a pesar de la epidemia; el valor de la vida democrática estuvo por encima de los riesgos sanitarios.

En algún momento se tuvieron que valorar los costos a la democracia y al Estado de derecho, si se continuaba con lo planeado; ¿cual era el margen de acción constitucional?, ¿que autoridad era la responsable?  ¿que riesgos sanitarios significaba la realización de las elecciones?, es importante destacar que en algunos lugares las autoridades gubernamentales tomaron la decisión de posponer, como en el caso de las primarias presidenciales en Estados Unidos, que fueron los gobiernos estatales de Connecticut, Georgia, Indiana, Louisiana, Kentucky, Maryland, Ohio y Puerto Rico, con la participación de los congresos estatales y los jueces, en otros fueron los propios gobiernos municipales que se iban a renovar como el caso de Argentina, y en otros la decisión se tomó por órganos autónomos constitucionales, como el Tribunal Superior de Justicia Electoral en Paraguay, el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia o el Instituto Nacional Electoral de México, según su orden constitucional y respectivas atribuciones, todos lo hicieron escuchando primero a los expertos de salud.

En el caso de México los primeros días de abril el Consejo General del INE decidió posponer el día de la elección de Coahuila e Hidalgo que estaba previsto para el 7 de junio; es importante recordar dos de los hechos que se valoraron para justificar esta decisión en el acuerdo del INE, a la luz de lo que actualmente se vive con relación a la enfermedad.

1.- El 30 de marzo de 2020, se ordenó la suspensión de censos y encuestas que involucren la interacción de personas y la interacción cara a cara; lo que sucede en la capacitación electoral; y 

2.- De acuerdo con las autoridades de Salud, el pico de contagios se estaría dando hacia el 26 de mayo (2020) y a partir de esa fecha se podría valorar la reanudación del proceso electoral.

Hoy día nos encontramos a tres meses y medio de la elección de junio, con un numero elevado de contagios y de fallecimientos por Covid; inicia la etapa de la capacitación electoral para encontrar a 1.2 millones de funcionarios de casilla y la vacunación va muy despacio, ¿cual es la diferencia respecto al año pasado?

1.- Ya se tiene la experiencia de las elecciones en Coahuila e Hidalgo del 18 de octubre de 2020, que se organizaron bien, con las medidas sanitarias recomendadas por la OEA y no aumentaron los contagios.

2.- No existe a nivel Constitucional ningún supuesto que considere que pasa si no está electo el Congreso Federal para el 1 de septiembre o el caso de los 15 Gobernadores de los estados que se van a elegir. No hay margen de maniobra.

Las elecciones de este año por lo tanto no se pueden posponer, pero si será necesario reforzar las medidas sanitarias y explicar a los casi 92 millones de ciudadanos por que es seguro acudir a votar. Está en juego la legitimidad de los poderes que resulten electos, la vida democrática en normalidad y el Estado de Derecho.

Los principales desafíos serán que no caiga la participación ciudadana, que no se usen las vacunas para fines electorales y que no se difunda el miedo para espantar a los votantes, de acuerdo al calculo político.