CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Contrarreforma eléctrica: la superstición y la ideología

Marcaje Personal

Julián Andrade

@JandradeJ fundador de @ElBastionDeP

Los diputados aprobaron una reforma que, entre otras cosas, saca a nuestro país del Acuerdo de París, atenta contra el medio ambiente, cancela la competencia, deshecha las energías limpias, encarece los servicios y viola la Constitución.

Como suele ocurrir cuando la ideología y las supersticiones son lo que impera, la nueva legislación significará la cancelación de múltiples proyectos donde la inversión privada era la clave y al final pagarán los sectores más desprotegidos, porque los recursos que no llegarán tendrán que utilizarse quitando a lo poco que todavía subsiste.

Imaginan una Comisión Federal de Electricidad (CFE) todo poderosa, aunque la calidad en los servicios quede sepultada por la ausencia de habilidad. No hay visión de futuro, hay regresión al pasado, nada idílico por cierto.

Es los hechos, no es solo un atentado contra la productividad, sino contra la viabilidad misma del sistema eléctrico nacional, que por su importancia no debiera estar sujeto a semejantes caprichos.

Eso es la contrarreforma eléctrica en sus líneas generales y es también un esbozo de lo que pinta para el futuro si Morena y sus aliados mantienen su mayoría después de junio.

El presidente López Obrador quería ese cambio en el marco legal, y ya lo tiene, aunque es previsible que sea impugnado y que el final sea la Suprema Corte la que resuelva.

No hay que ser optimistas al respecto, porque ya sabemos lo que ocurre cuando hay insistencia desde Palacio Nacional.

En términos legales no se augura nada bueno y por lo pronto, ya le advirtieron a los eventuales abogados de empresas extranjeras, que estarán cometiendo traición a la patria si se atreven a inconformarse contra el estropicio que votaron los legisladores.

Son días tristes, es cierto, porque a las penurias que sufrimos por la fatalidad de los virus hay que añadir las que provienen de la voluntad del poder.

Inicia un periodo de contrarreforma, que dependiendo del tamaño de su duración, será el costo que se pagará y la dificultades de reparar los destrozos en un futuro más que incierto.