CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Democracia Sin Fronteras

Enrique Andrade, ex consejero del INE

@e_andradeg

Uno de los mensajes que están dejando las democracias en este año es que además de que las sociedades se encuentran divididas, también las clases medias se encuentran inconformes y con poca esperanza. En Chile, Colombia y Francia podemos observar que la división social, la falta de esperanza, la polarización y las malas decisiones pueden ser los ingredientes para que se presenten revueltas sociales e inconformidades en las calles que pongan en riesgo la estabilidad.

En octubre de 2019 un panel de expertos recomendó el aumento del transporte público en Chile hasta llegar a 30 pesos (U.S.$1.17 aprox.), de inmediato los estudiantes iniciaron la inconformidad social dejando de pagar el precio, “Evasiones Masivas” y convocando vía redes sociales, a diversas organizaciones a la movilización, lo que provocó actos de violencia que fueron brutalmente reprimidos por los militares, con un saldo oficial de 18 muertes. Después de multitudinarias manifestaciones de más de un millón de personas, el presidente Piñeira acuerda la convocatoria para una nueva Constitución que atienda desde una perspectiva mas igualitaria, la problemática económica y social de todos los sectores de la población.

Ya en este año hace apenas unas semanas diversas protestas fueron convocadas en Colombia por el Comité Nacional de Paro, ante el anuncio de una reforma fiscal que proponía aumentar impuestos a las clases medias y los precios de los servicios públicos (agua, luz, Teléfono) a cambio según se decía de mejorar el programa social denominado apoyo solidario para los más pobres. Las manifestaciones en contra del gobierno fueron reprimidas mediante el excesivo uso de la fuerza por parte de la policía nacional. La inconformidad ha generado ya varias renuncias en el gobierno e incluso se ofreció una nueva propuesta fiscal, sin llegar hasta ahora a un acuerdo. Según las encuestas el 75% de los colombianos apoyan el Paro Nacional es decir están en contra del Gobierno de Iván Duque. Sociedades divididas son sociedades inconformes y por una mala decisión, pueden llevar la violencia a las calles.

Es claro que el enojo social por el manejo de la pandemia, la crisis económica y la falta de resultados de los gobiernos está siendo un caldo de cultivo para la inconformidad social y la violencia en las calles, son algunas malas decisiones aparentemente menores lo que encienden la chispa. México no está lejos de estos escenarios, la clase media ha votado por la paz y optado por la vía electoral para inconformarse, pero si se pretendieran impulsar reformas antipopulares podemos perder lo más valioso que tenemos que es una paz social que, aunque relativa, muy valiosa, de ahí la importancia de que la reforma fiscal que propondrá el gobierno en septiembre no afecte más los bolsillos de la clase media.

 Otro ejemplo es el caso de Francia que desde principios del 2020 existe la inconformidad social en contra del nuevo sistema de pensiones propuesto por Macron, que pretende subir la edad de jubilación y hacer depender la pensión de la situación económica del país, estudiantes, desempleados y trabajadores han salido a las calles en un movimiento conocido como de los “Chalecos Amarillos” en contra del gobierno. 

Las clases medias están inconformes por que enfermaron, algunos murieron y además perdieron el empleo o el nivel de vida que tenían antes del Covid y esto provoca el enojo que se reflejó en votos el pasado 6 de junio en nuestro país, el buscar otras explicaciones es solamente buscar un  autoengaño.