CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Cierra la puerta pero no madrees

Canela Fina

Rubén Cortés, escritor y periodista

Aún con el deterioro moral en que queda para defender a sus migrantes en Estados Unidos, el gobierno mexicano tiene legalidad soberana para cerrar el país a la migración. Lo que no puede hacer es hacer lo que hace: violarles a éstos sus derechos humanos.

Muchos también tienen derecho a rechazarlos (46 por ciento quiere que sean echados), pero no deben olvidar que 71 por ciento de quienes reciben remesas aquí son madres (cuyos hijos se fueron para ayudarlas) y esposas (cuyos maridos se fueron para ayudarlas).

Sin embargo, no le asiste ningún derecho al gobierno mexicano a ordenar cargas de militares en contra de los migrantes en suelo nacional: innúmeras imágenes muestran a las fuerzas del orden aplastando cabezas, apaleando, pateando, insultando.

Pero los abusos de México contra los migrantes son naturales si se tiene en cuenta que el presidente actual colocó a un carcelero al frente del Instituto Nacional de Migración, y dio atribuciones de control migratorio a la Guardia Nacional.

El director de migración es Francisco Garduño, a quien el presidente tenía antes como jefe de la red de cárceles del país, y le dio en cargo en sustitución de Tonatiuh Guillén, un reconocido académico especializado en migración internacional.

Muy derecho soberano y todo a cerrar el país a la migración sin papeles, pero lo que es innegable es que las medidas antimigrantes del gobierno mexicano son similares a las propuestas por el partido Vox, de España, al que el presidente mexicano considera “fascista”.

Vox propone que el gobierno español utilice al Ejército en contra de la migración (México lo hace desde 2019, con 20 mil efectivos) y está en contra de que los inmigrantes sin papeles se afinquen en lo que considera guetos y pueblos sin ley.

Y, aquí, el canciller Marcelo Ebrard, anunció la postura oficial ante la migración ilegal:

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir a qué vienes.

—Si quieres cruzar nuestro territorio, tienes que decir por qué vienes.

—Y probablemente lo que te vas a encontrar, es que te vamos a decir que no.

—Porque le vas a crear un problema a nuestro país.

Es lógico entonces que la postura del gobierno mexicano influya en la opinión de sus gobernados en contra de la migración ilegal, aunque los migrantes mexicanos mantengan casi a estados completos del país, con sus envíos de dinero.

Sólo en junio, mandaron cuatro mil 440 millones de dólares, una cantidad de recursos que no produce en un mes ningún rubro de la producción nacional. Y la mayoría de las beneficiadas son lo que el presidente llama “las madrecitas”.

Pero cuando les caigan a palos allá no tendremos demasiada moral para quejarnos.

Pues aquí no queremos migrantes.