CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

Mancha Humana

Julio Pérez de León
@Vago_Estepario

En entregas pasadas descobijamos los grupúsculos que controlan las candidaturas partidistas tanto de Mayoría Relativa (MR) como de Representación Proporcional (RP), lo más conocidos pluris, aquéllos por los que nadie vota pero que todos modos se instalan en los recintos legislativos y gozan de dietas y prestaciones.

Para la elección del 2021 se agrega la modalidad de reelección legislativa en las cámaras federal y local, para el caso federal de los 500 legisladores (300 de MR y 200 de RP), 440 buscan reelegirse lo que representa el 88% de los actuales diputados (incluyendo tres independientes, dos de a devis y uno que se salió de su grupo parlamentario). Si bien el espíritu de la reforma a la ley electoral del 2014 que impulsó el ánimo revanchista, perdón, reeleccionista, era la que de los legisladores hicieran carrera siendo premiados o castigados por los electores en sus respectivos distritos, lo cierto es que, en la práctica, es decisión de las cúpulas partidistas el palomeo de las listas de aspirantes a candidatos reelegibles.

En este contexto, al momento, apenas 61 ciudadanos y ciudadanas valientes se aventaron en el sinuoso terreno de las candidaturas independientes, de los cuales, 38 cumplieron con el caudal de requisitos legales. Cifra muy por debajo en cuanto a los inscritos en las elecciones de 2018 cuando se inscribieron 240 y solo 44 lograron ser aprobados por el INE. En su primera incursión, en las elecciones de 2015, se registraron 57 pero sólo 22 lograron todos los requisitos.

La magnitud de los requisitos impuestos en la legislación para aspirar de manera independiente a un cargo de representación popular, equivale a tener una estructura parecida a un partido político: De entrada, se debe crear una Asociación Civil (AC), para lo cual, con 15 socios es óptimo, darla de alta en la Secretaría de Economía, el SAT y contar con una cuenta bancaria a nombre de la AC.

Una vez que determinan los objetivos, los cargos y forma de gobierno de la AC, el o la aspirante cuenta con 30 días a partir de que el INE avale la documentación, para conseguir apoyo ciudadano, esto es, en el caso de diputados federales el 2% de la lista nominal del distrito por el que participan, distribuido en al menos la mitad de las secciones electorales con un porcentaje del 1% en cada una de ellas.

Esto es entre 10 mil y 5 mil adherentes, es decir, un ritmo diario de 333 personas que faciliten su credencial de elector para ser capturada por ambos lados en un celular cuya App es otorgada por el INE así como una fotografía de frente y su firma, el promedio en 8 horas para captar el número mínimo de simpatizantes es de 41 personas por hora, tiempo en el que se debe convencer al ciudadano de apoyar a una persona que no conoce y que nunca ha oído hablar de ella, pero si además el mismo ciudadano “apoya” a más de un aspirante se le elimina la adhesión y solo se hace válida la primera, y si además no está clara la foto de la credencial o del ciudadano o la firma sobre un celular difiere a la de la credencial, tampoco será válida la adhesión.