CITA TEXTUAL

Periodismo Independiente

A Robles la quebró la desidia de Peña Nieto

Julián Andrade

@jandradej @ElBastiondeP

Al parecer Rosario Robles decidió colaborar con la Fiscalía General de la República (FGR). Esto implica que tendrá que involucrar a sus jefes en la trama de delitos de que se le acusa.  

Si Robles admite que actuó de modo ilegal y en un esquema para desviar recursos para utilizarlos en las campañas electorales, el golpe para Enrique Peña Nieto será tremendo, pero también para quienes creyeron, de modo genuino, que la podredumbre había tenido límites.

Creo que nadie puede culpar a Robles, la dejaron a su suerte y permitieron que Emilio Zebadúa soltara la sopa a cambio de impunidad y de prebendas.

Robles tenía derecho a enfrentar su proceso en libertad, porque eso estipula el régimen garantista que en teoría continúa operando. A pocos les interesó semejante despropósito y menos aún a los que estaban obligados a solidarizarse con ella, a acompañarla en los momentos de aguas broncas.

La disyuntiva en que la colocaron era tremenda: años de cárcel para ella y dinero y privilegios para los que la traicionaron.

Pero además, el procedimiento de reclutar testigos siempre es dudoso, porque no se les quiere para esclarecer los hechos, sino para robustecer acusaciones. Esa es la fuerza y la debilidad de quienes delatan.

Lo triste es que la ex jefa de gobierno está debilitando su propio relato, la entereza con la que encaró las acusaciones y sus afirmaciones de que no saldría por la puerta trasera, que confiaría en la justicia y demostraría su inocencia.

Es un tiempo extraño el que estamos viviendo. Robles se quebró y con ello abre un franco por el que se colarán toda clase de historias, las que cobrarán verosimilitud en un terreno más que fértil.

Me parece, sin embargo, que quien rompió a Robles fue Enrique Peña Nieto, quien en su momento aprovecho las  capacidades y habilidades para la política de su secretaria de Desarrollo Social, pero cuando vinieron los problemas guardó silencio.

De ese tamaño es su error y no creo que exista modo de enmendarlo. Los tribunales emitirán su juicio, tarde o temprano, pero el espacio de la política se abandonó y ello generó lo que ya vimos y lo que estamos por ver.